Científico de Harvard sugiere que un objeto interestelar podría ser una sonda alienígena
El astrofísico de Harvard Avi Loeb ha intensificado sus advertencias de que el objeto interestelar 3I/ATLAS podría ser una sonda extraterrestre avanzada y no un cometa natural, citando diez anomalías que, según él, desafían las explicaciones convencionales. A medida que el objeto, del tamaño de Manhattan, se acerca a su punto más próximo a la Tierra el 19 de diciembre, la NASA ha lanzado una campaña de observación sin precedentes, aunque mantiene en reserva las imágenes de alta resolución debido al cierre del gobierno federal.
Loeb identifica un “evento cisne negro”
Loeb, director del Proyecto Galileo de Harvard, ha compilado una lista de características inusuales que, según él, justifican considerar seriamente un origen artificial. Entre las anomalías más destacadas: el objeto presenta una “polarización negativa extrema”, sin precedentes entre los cometas conocidos, contiene mucho más níquel que hierro en su penacho de gas —una composición similar a la de las aleaciones industriales— y proviene de una dirección a menos de nueve grados de la señal “Wow!” de 1977.
Lo que más preocupa a Loeb es la aceleración no gravitacional detectada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA cuando el objeto pasó por su perihelio el 29 de octubre. “Si en diciembre no vemos una nube densa de gas a su alrededor, la evaporación cometaria no puede explicar su aceleración no gravitacional”, dijo Loeb a Newsweek. “En ese caso, podría representar una firma tecnológica de un sistema de propulsión”.
El objeto también se iluminó de forma espectacular cerca del Sol y se mostró “notablemente más azul” de lo esperado, comportamiento que Loeb sugiere podría indicar “un motor caliente o una fuente de luz artificial”. Ha advertido que “estamos perdidos” si el objeto resulta ser una tecnología de una civilización más avanzada.
Reacción de la comunidad científica
La mayoría de los astrónomos rechaza firmemente la hipótesis extraterrestre de Loeb. El físico británico Brian Cox desestimó tales teorías como “disparates”, afirmando categóricamente que 3I/ATLAS es “un cometa formado por dióxido de carbono, hielos de agua y otros materiales”, de origen “totalmente natural”.
Darryl Seligman, astrónomo de la Universidad Estatal de Míchigan y autor del primer estudio científico que cuantificó a 3I/ATLAS, declaró a Live Science que “todas las pruebas apuntan a que se trata de un cometa ordinario expulsado de otro sistema solar”. Señaló que las aceleraciones no gravitacionales son comunes en los cometas y resultan de la eyección de gases que crean “reacciones similares a cohetes”.
Megan Schwamb, de la Universidad Queen’s de Belfast, añadió que “no hay evidencia que sugiera que 3I/ATLAS sea una nave extraterrestre”, explicando que sus rasgos inusuales son compatibles con su formación alrededor de una estrella con una composición diferente a la de nuestro Sol.
Imágenes de la NASA retrasadas, observaciones de diciembre decisivas
La controversia ha aumentado por el retraso de la NASA en publicar las imágenes de alta resolución captadas el 2 de octubre por la cámara HiRISE de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter. Las imágenes, que ofrecen una resolución tres veces superior a las del Hubble, siguen sin verse debido al cierre del gobierno. La congresista Anna Paulina Luna presionó al administrador interino de la NASA, Sean Duffy, para que libere los datos, y la agencia confirmó que lo hará “tan pronto como reabra el gobierno”.
La agencia espacial china publicó el 6 de noviembre imágenes tomadas por su orbitador Tianwen-1, que muestran el núcleo y la coma circundante del objeto, aunque con menor resolución que las imágenes retenidas por la NASA.
La Red Internacional de Alerta de Asteroides ha iniciado una campaña de observación que se desarrollará del 27 de noviembre al 27 de enero de 2026, marcando la primera vez que un objeto interestelar se incluye en un ejercicio de monitoreo de defensa planetaria. La NASA enfatiza que 3I/ATLAS no representa una amenaza y pasará a una distancia segura de 168 millones de millas de la Tierra el 19 de diciembre.
Loeb sostiene que los datos que se recopilen en esa fecha “revelarán la verdadera naturaleza de este objeto interestelar”. La comunidad científica espera observaciones que puedan confirmar si 3I/ATLAS es un cometa inusual pero natural —el tercer objeto interestelar detectado— o si validan las controvertidas afirmaciones de Loeb sobre una tecnología alienígena.
