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0 Adaptación Climática y Tecnología del Agua en Chile en 2026

Chile entra en 2026 aún bajo la influencia de una “megasequía” histórica. Durante más de una década, las cuencas centrales y del sur han experimentado déficits de precipitaciones y flujos fluviales decrecientes que amenazan la agricultura, las ciudades y los ecosistemas. Investigaciones del centro de ciencia climática de Chile (CR2) describen la crisis hídrica como un riesgo estructural, impulsado por el cambio climático y la creciente demanda, con proyecciones de estrés continuo si no se cambian las políticas y prácticas.

Evaluaciones nacionales e internacionales coinciden en el mismo punto: Chile se encuentra ahora entre los países más estresados por el agua en el mundo. Lagos como la Laguna de Aculeo, antes un popular sitio de recreación, se han secado, simbolizando el efecto combinado del cambio climático, la sobreextracción y la débil regulación.

En este contexto, la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile ya no es un tema nicho. Es un eje central de la planificación económica, la seguridad alimentaria y la estabilidad social.

Fundamentos políticos para la tecnología del agua y la adaptación climática en Chile

El andamiaje político alrededor de la transición hídrica de Chile se ha profundizado en los últimos años. La Ley Marco de Cambio Climático de 2022 sitúa los recursos hídricos en el centro de la planificación de adaptación sectorial. Vincula la acción climática con el Plan Nacional de Adaptación, la Estrategia Nacional de Recursos Hídricos y la política energética a largo plazo hasta 2050.

Chile también ha actualizado su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) bajo el Acuerdo de París y ha presentado Comunicaciones de Adaptación dedicadas, reforzando que la resiliencia al agua y al clima deben avanzar juntas.

Lo más relevante para las soluciones a la crisis hídrica de Chile es el nuevo Plan de Adaptación al Cambio Climático para Recursos Hídricos (CCAP-WR, por sus siglas en inglés). Un borrador publicado en 2024 prioriza el consumo humano, la salud de los ecosistemas y la sostenibilidad de los acuíferos, y detalla medidas para fortalecer la seguridad hídrica en los próximos cinco años, incluyendo fuentes alternativas, gestión de la demanda y salvaguardas de caudales ecológicos.

Estas políticas no garantizan la resiliencia por sí solas. Pero crean un marco dentro del cual las innovaciones en tecnología del agua de Chile pueden escalar y alinearse con objetivos públicos.

10 innovaciones en adaptación climática y tecnología del agua en Chile para 2026

1. Corredores de desalinización para minería y ciudades

Chile se ha orientado decisivamente hacia el Océano Pacífico. Ahora hay alrededor de 24 plantas desalinizadoras en operación, la mayoría sirviendo al sector minero en el árido norte.

Las empresas mineras, enfrentando una severa depleción de acuíferos en el Desierto de Atacama, están reemplazando las extracciones de agua dulce con agua desalinizada o agua de mar cruda. Alrededor del 30% del agua utilizada por las minas de Chile ya proviene del mar, y las proyecciones sugieren que el uso de agua dulce en la minería podría caer al 53% para 2031, mientras que la participación del agua de mar sube al 47%.

Proyectos emblemáticos incluyen la planta desalinizadora de US$2 mil millones de Antofagasta Minerals en Los Pelambres, diseñada para asegurar suministros de agua mientras alivia la presión sobre las cuencas interiores.

Desde la perspectiva de la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile, estos “corredores” de desalinización son de doble filo. Diversifican el suministro en una de las regiones más secas de la Tierra, reduciendo conflictos por ríos y humedales. Sin embargo, la desalinización sigue siendo intensiva en energía y genera preocupaciones sobre ecosistemas marinos y disposición de salmuera. Comunidades e investigadores advierten de posibles “intercambios verdes” a medida que se expande la capacidad desalinizadora junto con las exportaciones de cobre y litio.

Aspecto Detalles
Objetivo Principal Reducir extracciones de agua dulce en el norte de Chile
Usuarios Clave Sector minero, servicios públicos urbanos
Tendencia 2026 Expansión de >24 plantas desalinizadoras
Beneficios Diversifica suministro, reduce presión sobre acuíferos
Preocupaciones Alto uso de energía, impacto de salmuera en vida marina

2. Un blueprint nacional para reutilización y sistemas de agua circulares

La adaptación ya no se trata solo de nuevo agua. Chile también está desarrollando un blueprint nacional para la reutilización del agua y sistemas circulares.

Análisis recientes de organizaciones internacionales de agua describen a Chile como un “faro” para integrar la reutilización de aguas residuales tratadas y la desalinización en una estrategia nacional. El enfoque está en pasar de respuestas de emergencia a planificación a largo plazo, con pilotos que muestran beneficios locales visibles para generar confianza pública.

Las utilidades municipales y operadores regionales están experimentando con:

  • Reutilización de aguas residuales tratadas para riego.
  • Tratamiento avanzado para procesos industriales.
  • Sistemas combinados de reutilización, desalinización y fuentes convencionales.

La Revisión del Desempeño Ambiental de la OCDE de Chile en 2024 subraya que mejorar la gobernanza del agua, las inversiones y la reutilización es ahora una prioridad para cerrar la brecha de adaptación del país.

A medida que la tecnología del agua en Chile madura, la circularidad se está convirtiendo en un principio clave: cada gota tratada, reutilizada y monitoreada ayuda a amortiguar shocks climáticos.

Aspecto Detalles
Enfoque Estratégico Reutilización de aguas residuales tratadas + integración de desalinización
Sectores Involucrados Agricultura, municipios, industrias
Progreso Reciente Sistemas circulares probados en Chile central
Beneficios Menos estrés en extracciones; resiliencia a largo plazo
Barreras Confianza pública, aprobaciones regulatorias

3. Canales de riego inteligentes y IoT en fincas

La agricultura en el Chile central enfrenta cortes persistentes de agua e incertidumbre creciente, haciendo del riego inteligente un pilar central de las soluciones a la crisis hídrica de Chile.

En enero de 2025, el presidente Gabriel Boric inauguró un proyecto de riego en la región de Biobío con tecnología de canales automatizados de Rubicon Water. El sistema usa sensores, compuertas y controles remotos para reducir pérdidas en canales abiertos y aumentar la eficiencia de entrega para pequeños agricultores que han soportado más de 15 años de sequía.

A nivel de finca, investigadores chilenos han probado sistemas de riego basados en IoT de bajo costo que monitorean en tiempo real la humedad del suelo, la fertilización y las necesidades de riego. Un estudio de caso en Los Ángeles, Biobío, mostró cómo sensores conectados y análisis de datos pueden reducir el uso de agua y apoyar la agricultura sostenible.

Estas tecnologías alimentan una ola más amplia de herramientas de riego de precisión e inversores en América Latina, donde startups ofrecen monitoreo basado en sensores y software que ayudan a los agricultores a programar el agua de manera más eficiente.

Para la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile, el cambio de estimaciones aproximadas a riego impulsado por datos es crítico. Ahorrar 10-30% de agua a escala puede traducirse en miles de litros preservados para comunidades y ecosistemas.

Aspecto Detalles
Tecnologías Canales automatizados, sensores de suelo IoT, compuertas inteligentes
Regiones Activas Biobío, Maule, O’Higgins
Impacto Agrícola Ahorros de agua del 10-30% en fincas
Ejemplo Clave Sistema de canales automatizados de Rubicon Water
Desafío Principal Alto costo para pequeños productores

4. Recarga gestionada de acuíferos y pilotos de cosecha de agua de lluvia

El agua subterránea ha sido una víctima oculta de la sequía de Chile, con acuíferos sobreexplotados y manantiales en declive. Abordar esto requiere mejor gobernanza y tecnologías de recarga gestionada de acuíferos (MAR, por sus siglas en inglés).

Investigaciones recientes destacan proyectos MAR chilenos, incluyendo el esquema Las Gualtatas en Santiago, como ejemplos de sistemas de recarga operados por utilidades diseñados con resiliencia a la sequía en mente. Estos proyectos inyectan agua superficial durante períodos húmedos en acuíferos para almacenarla en años secos.

Paralelamente, sistemas de cosecha de agua de lluvia (RHS, por sus siglas en inglés) han surgido como herramientas viables para la adaptación rural. Un estudio de 2024 evaluó instalaciones piloto en Arauco y Florida (región de Biobío), donde el agua de lluvia se captura de techos y se almacena para riego y recarga de acuíferos. Los sistemas mejoraron la disponibilidad de agua y ayudaron a pequeños productores a enfrentar sequías extremas.

A medida que Chile implementa su plan de adaptación hídrica, conectar MAR, cosecha de agua de lluvia y protecciones de caudal ecológico será vital para reconstruir cuencas agotadas desde el subsuelo.

Aspecto Detalles
Ubicaciones Principales Santiago (Las Gualtatas), región de Biobío
Técnicas Inyección en acuíferos, cosecha de techos, almacenamiento en embalses
Beneficios Reconstruye acuíferos agotados, soporta riego rural
Adecuación Climática Ideal para variabilidad estacional del agua
Necesidad a Largo Plazo Escalar MAR más allá de etapas piloto

5. Tratamiento de agua impulsado por IA y optimización de utilidades

La digitalización y la IA son ahora integrales a la tecnología del agua en Chile. Un ejemplo emblemático es AInwater, una startup chilena que aplica aprendizaje automático y redes neuronales para optimizar plantas de tratamiento de agua. Su plataforma predice problemas operativos antes de que ocurran, ajusta parámetros de tratamiento en tiempo real y ayuda a las utilidades a reducir el uso de energía y consumo químico mientras mantienen la calidad del agua.

Estas herramientas importan para la adaptación climática porque las plantas de tratamiento están cada vez más tensionadas por la calidad variable del agua cruda, nuevos contaminantes y volatilidad en precios de energía. La optimización basada en IA puede:

  • Reducir costos operativos, liberando presupuestos para inversiones en resiliencia.
  • Bajar emisiones de gases de efecto invernadero mejorando la eficiencia energética.
  • Mejorar la fiabilidad durante eventos climáticos extremos.

De manera más amplia, la IA y los análisis de datos se están desplegando en el sector del agua de América Latina para monitorear fugas, pronosticar demanda e planificar infraestructura. La densa red de utilidades y operaciones mineras de Chile es un banco de pruebas natural para esta adaptación climática y tecnología del agua en Chile.

Aspecto Detalles
Tecnología Principal Aprendizaje automático para optimización de plantas de tratamiento
Startup Ejemplo AInwater (Chile)
Beneficios Menor uso de químicos/energía, mantenimiento predictivo
Usuarios Objetivo Utilidades, plantas industriales, instalaciones desalinizadoras
Desafío Necesidad de integración de datos en sistemas fragmentados

6. Cultivos resistentes al clima y tecnología del agua basada en la naturaleza

La tecnología en Chile no se limita a acero y sensores. La innovación basada en la naturaleza está ganando terreno, especialmente en el Desierto de Atacama. En 2025, científicos chilenos atrajeron atención global hacia Cistanthe longiscapa, la flor “pata de guanaco” responsable del raro “desierto florido” del Atacama. Investigadores de la Universidad Andrés Bello están secuenciando su genoma para entender cómo sobrevive a sequías extremas, oscilaciones de temperatura y suelos salinos. La planta puede alternar entre fotosíntesis C3 y CAM, conservando agua bajo estrés y volviendo a un metabolismo más típico cuando mejoran las condiciones.

El objetivo es aplicar estos rasgos a cultivos tolerantes a la sequía, potencialmente transformando la agricultura en el valle central de Chile, que enfrenta proyecciones de sequía extrema para 2050.

En paralelo, las políticas climáticas y hídricas de Chile reconocen cada vez más a los ecosistemas —humedales, turberas altoandinas, bosques ribereños— como “infraestructura verde” que almacena agua, filtra contaminantes y reduce riesgos de inundación. Informes internacionales sobre la gestión del agua en Chile destacan la necesidad de unificar soluciones grises y verdes dentro de la gestión integrada de recursos hídricos.

Esta combinación de biotecnología y restauración de ecosistemas es una parte subestimada pero estratégica de las soluciones a la crisis hídrica de Chile.

Aspecto Detalles
Enfoque Basado en Naturaleza Restauración de humedales, turberas, buffers ribereños
Innovación Biotecnológica Investigación genómica de Cistanthe longiscapa
Beneficios Cultivos resistentes a sequía; ecosistemas restaurados
Relevancia Soporta agricultura y retención de agua de forma natural
Limitación Plazos de investigación de varios años

7. Datos, gemelos digitales y herramientas de alerta temprana de sequía

La adaptación es tanto sobre información como sobre infraestructura. Equipos de investigación chilenos e internacionales están construyendo modelos, gemelos digitales y herramientas de alerta temprana para apoyar decisiones en un clima cambiante. Por ejemplo, estudios sobre el sistema de agua de Santiago usan modelos de simulación para probar combinaciones de nuevo almacenamiento, mercados de agua expandidos y opciones de gestión de demanda bajo diferentes escenarios climáticos. Esto ayuda a las utilidades a elegir portafolios de medidas que permanezcan robustos bajo incertidumbre.

Otra investigación ha propuesto herramientas de planificación para regiones mineras del norte que optimizan la disponibilidad de agua mientras protegen ecosistemas locales. Estas herramientas integran datos hidrológicos, proyecciones climáticas, demanda minera y restricciones ambientales en un marco único de soporte a decisiones.

A medida que las plataformas de datos maduran, la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile dependerán cada vez más de infraestructura digital para anticipar crisis en lugar de reaccionar a ellas.

Aspecto Detalles
Aplicaciones Clave Pronóstico de demanda de agua, modelado de cuencas
Uso Ejemplo Simulaciones del sistema de embalses de Santiago
Beneficios Planificación de riesgos para sequías y clima extremo
Oportunidad Integración con datos climáticos nacionales
Desafío Alta complejidad de modelado y capacitación requerida

8. Megaproyectos de hidrógeno verde y planificación integrada del agua

La ambición de Chile de convertirse en una potencia de hidrógeno verde tiene implicaciones directas para el agua. Proyectos de hidrógeno a gran escala en Patagonia y la región de Atacama dependen de energía renovable, pero también de plantas desalinizadoras y de tratamiento de agua para producir hidrógeno y derivados como amoníaco.

Aunque el gobierno e inversores enmarcan estos proyectos como parte de una estrategia de exportación baja en carbono, comunidades locales y grupos ambientales advierten sobre impactos acumulativos en costas, biodiversidad y caladeros, especialmente donde múltiples plantas desalinizadoras descargan salmuera en ecosistemas marinos sensibles.

Aquí es donde la tecnología del agua de Chile intersecta con la gobernanza. Los mismos sistemas de desalinización y reutilización que soportan combustibles climáticamente amigables también pueden socavar la adaptación local si no se planifican con cuidado.

Para 2026, la pregunta central no es si Chile construirá infraestructura hídrica para hidrógeno verde —ya lo está haciendo—, sino si el diseño de proyectos, supervisión ambiental y reparto de beneficios se alinean con los compromisos de adaptación del país.

Aspecto Detalles
Uso del Agua Desalinización para procesos de electrólisis
Regiones Clave Desierto de Atacama, Magallanes
Beneficios Soporta transición energética global limpia
Preocupaciones Impacto costero acumulativo, riesgo ecosistémico
Necesidad a Largo Plazo Supervisión ambiental más fuerte

9. Seguridad hídrica urbana, control de fugas y mejoras en saneamiento

La adaptación climática se manifiesta de manera aguda en las ciudades de Chile, especialmente Santiago y capitales regionales. Sequías prolongadas, olas de calor e inundaciones repentinas estresan redes diseñadas para un clima diferente.

La reforma hídrica y cambios constitucionales de Chile han fortalecido el derecho al agua, dando a los reguladores un mandato más claro para priorizar el consumo humano y el acceso equitativo. Esto ha justificado inversiones en infraestructura hídrica urbana, incluyendo actualizaciones de redes, nuevo almacenamiento y planes de emergencia.

La tecnología es parte de la respuesta:

  • Sistemas de detección de fugas y optimización de redes ayudan a las utilidades a reducir agua no facturada y extender el suministro sin nuevas extracciones.
  • Tratamiento avanzado permite reutilización segura para parques, enfriamiento industrial y algunos usos agrícolas, aliviando presión sobre ríos y acuíferos.
  • Medidores inteligentes y portales para clientes mejoran la gestión de demanda durante planes de racionamiento.

Estas herramientas, aunque menos visibles que megaproyectos llamativos, a menudo entregan soluciones a la crisis hídrica de Chile más rápidas y justas en el terreno.

Aspecto Detalles
Áreas de Enfoque Detección de fugas, actualizaciones de redes, reutilización para ciudades
Impacto Agua no facturada reducida, fiabilidad de suministro mejorada
Ciudades Clave Santiago, Valparaíso, Concepción
Beneficios Mejora directamente la seguridad hídrica doméstica
Limitaciones Infraestructura envejecida en distritos antiguos

10. Adaptación climática a escala comunitaria y de bajo costo — desde mulch de cabello hasta logística rural

No toda la adaptación climática y tecnología del agua en Chile es de alta tecnología. Algunas de las soluciones más inventivas son simples, de bajo costo y impulsadas por comunidades.

Un ejemplo impactante es el uso de cabello humano como mulch ahorrador de agua. La fundación Matter of Trust Chile recolecta cabello de salones y peluquerías de mascotas, lo teje en mats compostables y los coloca alrededor de cultivos en huertos afectados por sequía. Estos mats pueden reducir la evaporación en un 71%, cortar necesidades de riego hasta en un 48% y mejorar nutrientes del suelo, impulsando rendimientos en al menos un 30%.

En otro lugar, investigadores en la región de Coquimbo están rediseñando la logística de entrega de agua potable a comunidades rurales, usando modelos de optimización comunes en cadenas de suministro humanitarias. El objetivo es mejorar la fiabilidad y costo-efectividad del agua entregada por camiones cisterna bajo sequías prolongadas. Estos ejemplos muestran que la caja de herramientas de adaptación de Chile incluye tanto infraestructura vinculada a satélites como materiales hechos a mano. El hilo común es la innovación apropiada al contexto.

Aspecto Detalles
Soluciones Mats de mulch de cabello humano, optimización de entrega de agua rural
Regiones Coquimbo, Maule, Biobío
Beneficios Reducción de riego hasta 48%; nutrientes del suelo mejorados
Actor Clave Fundación Matter of Trust Chile
Contribución Asegura inclusión de pequeños agricultores y comunidades rurales

Oportunidades y riesgos de la adaptación climática y tecnología del agua en Chile

Intercambios ambientales y sociales

La expansión de la tecnología del agua en Chile está remodelando economías y paisajes. Pero los beneficios no se distribuyen uniformemente, y los riesgos son reales.

Comunidades indígenas en el Atacama han levantado alarmas de que, incluso mientras las minas cambian a agua de mar desalinizada, el daño a humedales y acuíferos por sobreextracción pasada puede ser irreversible. Al mismo tiempo, la huella de carbono de la desalinización y la descarga de salmuera crean nuevos frentes ambientales. The Guardian+2Business & Human Rights Resource Centre+2

De manera similar, megaproyectos de hidrógeno verde prometen empleos e inversión, pero críticos advierten de “colonialismo verde” si la mayoría de los beneficios fluyen al exterior mientras ecosistemas locales y pesquerías cargan con las cargas. Las tecnologías de adaptación deben juzgarse no solo por litros producidos, sino por:

  • Quién gana y quién pierde acceso al agua.
  • Cómo se desempeñan los ecosistemas a lo largo de décadas.
  • Si las emisiones suben o bajan a medida que los proyectos escalan.

Brechas en financiamiento, gobernanza y equidad

En el lado de la gobernanza, Chile ha hecho progresos notables: una ley marco climática, NDCs actualizadas, planes de adaptación y reformas hídricas que reconocen el derecho al agua. Sin embargo, la capacidad de implementación sigue siendo desigual entre regiones e instituciones. cr2.cl+3NDC LAC+3Global Water Partnership+3

Brechas clave incluyen:

  • Recursos limitados para operadores de agua municipales y rurales.
  • Datos y monitoreo fragmentados en algunas cuencas.
  • Procesos de permisos complejos que ralentizan proyectos beneficiosos pero no siempre filtran los dañinos.

El financiamiento es otro cuello de botella. Grandes firmas mineras y energéticas pueden fondear desalinización y soluciones impulsadas por IA; pequeños agricultores y comunidades rurales a menudo dependen de subvenciones piloto y ONGs. Sin inversión pública dirigida y finanzas combinadas, las soluciones a la crisis hídrica de Chile arriesgan profundizar desigualdades existentes.

Qué vigilar en la tecnología hídrica chilena hasta 2026

Señales de resiliencia real

Para 2026, varios indicadores mostrarán si la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile entregan más que titulares:

  • Extracciones netas de agua dulce de cuencas críticas en Chile central y norte: Están estabilizándose o declinando?
  • Participación de agua reutilizada y desalinizada en minería, industria y ciudades relativa a extracción de agua dulce.
  • Desempeño de pilotos MAR y cosecha de agua de lluvia, y si escalan más allá de sitios de demostración.
  • Adopción de herramientas IA e riego inteligente entre pequeños y medianos agricultores, no solo grandes agroempresas.

Si estas métricas se mueven en la dirección correcta, la combinación de Chile de reforma política y despliegue tecnológico podría convertirse en una referencia para otras economías semiáridas.

Lecciones para otras economías estresadas por el agua

Chile se describe a menudo como un “laboratorio” para políticas climáticas. Eso es igualmente cierto para el agua. El país muestra:

  • Cómo la tecnología del agua de Chile como la desalinización puede escalar rápidamente cuando mercados, regulación y presión corporativa se alinean.
  • Cómo la adaptación sigue siendo frágil cuando la gobernanza, ecosistemas y confianza social quedan atrás de la infraestructura.
  • Cómo es crucial combinar soluciones de alta tecnología con innovaciones de bajo costo impulsadas por comunidades y enfoques basados en la naturaleza.

Para países enfrentando trayectorias similares de sequía, el caso chileno sugiere una lección clara: la tecnología del agua es necesaria pero no suficiente. Solo cuando la tecnología se incrusta en políticas coherentes, instituciones robustas y diálogo social se convierte en una vía durable de adaptación climática.

A medida que se acerca 2026, la verdadera historia de la adaptación climática y la tecnología del agua en Chile no será solo el número de plantas desalinizadoras construidas o sensores instalados. Será si familias, agricultores, ciudades y ecosistemas se sienten más seguros cuando llegue el próximo año seco.

Pensamiento Final: El Cruce de Caminos de Adaptación Climática de Chile

El progreso de Chile en adaptación climática y tecnología del agua revela un país que intenta reinventar su relación con el agua bajo presión sin precedentes. Desalinización, reutilización, tratamiento habilitado por IA e riego inteligente ofrecen soluciones poderosas. Al mismo tiempo, sistemas basados en la naturaleza, cultivos tolerantes a sequía e innovaciones comunitarias muestran que la resiliencia no depende solo de ingeniería avanzada.

Sin embargo, la pregunta central permanece: ¿Puede Chile escalar estas innovaciones mientras protege ecosistemas, soporta comunidades rurales y reduce la desigualdad?

El éxito en 2026 dependerá de equilibrar inversiones de alta tecnología con gobernanza hídrica equitativa, supervisión ambiental transparente y planificación a largo plazo que refleje tanto ciencia como necesidades comunitarias. Si Chile logra ese equilibrio, podría convertirse en un modelo global para la adaptación climática en economías semiáridas.