Meta prohíbe los chatbots de IA general en la plataforma WhatsApp Business
WhatsApp, la popular aplicación de mensajería propiedad de Meta Platforms, ha realizado una actualización significativa en su política para la interfaz de programación de aplicaciones (API) destinada a negocios. Esta modificación, que entra en vigor el 15 de enero de 2026, establece que ya no se permitirán chatbots impulsados por inteligencia artificial (IA) de propósito general en la plataforma. Esta decisión representa un cambio importante en el ecosistema de WhatsApp Business, impactando directamente a diversas empresas especializadas en IA que hasta ahora utilizaban la API para desplegar servicios conversacionales avanzados, como asistentes virtuales capaces de manejar una amplia gama de consultas no específicas de un negocio.
La nueva política incluye una sección dedicada exclusivamente a los “proveedores de IA”, lo que deja claro el enfoque regulatorio de Meta. Bajo estas reglas, compañías que crean o distribuyen chatbots versátiles y de uso amplio enfrentarán restricciones. Entre las afectadas se encuentran gigantes como OpenAI, liderada por Sam Altman, conocida por su modelo ChatGPT que responde a todo tipo de preguntas; Perplexity, fundada por Aravind Srinivas, que ofrece búsquedas impulsadas por IA; Luzia, una startup respaldada por la firma de capital de riesgo Khosla Ventures; y Poke, apoyada por General Catalyst. Estas empresas ya no podrán integrar sus asistentes de IA en WhatsApp, lo que obliga a buscar alternativas para mantener su presencia en canales de mensajería.
Meta confirmó esta actualización directamente a TechCrunch, enfatizando que la prohibición se limita estrictamente a asistentes de IA de propósito general, es decir, aquellos diseñados para conversaciones amplias y no enfocadas en un sector específico. En contraste, los bots de IA orientados a negocios podrán continuar operando sin interrupciones. Por ejemplo, las empresas que utilizan IA para automatizar tareas cotidianas, como resolver dudas de soporte al cliente, gestionar reservas de vuelos o hoteles, procesar órdenes de compra o incluso rastrear envíos, seguirán accediendo a la API de WhatsApp Business. Esta distinción busca preservar la utilidad de la plataforma para el comercio electrónico y el servicio al cliente, que son los pilares fundamentales de WhatsApp desde su lanzamiento para usos empresariales en 2018.
El motivo detrás de esta medida radica en un uso no anticipado de la API que ha desviado el propósito original de WhatsApp. Según explicaciones de la compañía, la plataforma se diseñó para empoderar a los negocios en su interacción con clientes, no para convertirse en un distribuidor masivo de chatbots independientes. Un portavoz de Meta detalló a TechCrunch que la integración de chatbots de propósito general ha generado un aumento considerable en el volumen de mensajes, lo que ha sobrecargado los sistemas de la plataforma. Además, estos usos han requerido un soporte técnico especial y recursos adicionales, desviando la atención del “diseño intencional y el enfoque estratégico” de la API, que prioriza la eficiencia en transacciones comerciales y la escalabilidad para empresas de todos los tamaños. Esta política alineada con las directrices de Meta busca mantener la integridad de WhatsApp como un canal confiable y enfocado, evitando que se convierta en un competidor directo de plataformas dedicadas a IA como las apps nativas de OpenAI o Google.
Esta restricción no es solo técnica, sino también estratégica, considerando que WhatsApp cuenta con más de 2 mil millones de usuarios activos mensuales a nivel global, muchos de los cuales interactúan con cuentas de negocios diariamente. Para las empresas afectadas, esto podría significar redirigir esfuerzos hacia otras plataformas de mensajería, como Telegram o Signal, o integrar sus chatbots en sitios web propios, lo que podría fragmentar la experiencia del usuario.
Meta AI frente a competidores: colaboraciones temporales y desarrollo propio
El anuncio de esta prohibición llega en un contexto de intensa actividad en el sector de la IA, donde Meta busca posicionarse como un líder sin depender completamente de sus rivales. Un informe detallado de The Information, publicado en agosto de 2025, reveló que Meta Platforms está evaluando partnerships con competidores directos como Google y OpenAI para potenciar las capacidades de Meta AI, su chatbot principal integrado en aplicaciones como Facebook, Instagram y WhatsApp. Estas colaboraciones se centrarían en mejorar funciones específicas, como la generación de respuestas más precisas, el procesamiento de consultas complejas o la integración de búsqueda en tiempo real, todo mientras Meta AI compite con modelos como Gemini de Google y ChatGPT de OpenAI.
Sin embargo, estas alianzas serían solo medidas temporales. Meta tiene como objetivo principal el desarrollo de su propio modelo avanzado, Llama 5, que se espera lance en los próximos meses y que aspira a rivalizar con los sistemas de IA más avanzados del mercado. Llama 5 promete avances en razonamiento multimodal, eficiencia computacional y capacidades de personalización, basándose en las versiones anteriores de la familia Llama, que ya han sido descargadas millones de veces por desarrolladores independientes. Según fuentes cercanas al proyecto, este modelo incorporará lecciones aprendidas de integraciones previas y se optimizará para entornos móviles, clave para las apps de Meta.
De manera interesante, Meta ya ha dado pasos en esta dirección al integrar modelos externos en sus herramientas internas. Por ejemplo, el asistente de codificación para empleados de la compañía utiliza opciones de Anthropic, lo que demuestra una flexibilidad pragmática mientras se construye la infraestructura propia. El nuevo equipo dedicado a la IA, Meta Superintelligence Labs, juega un rol central en estos esfuerzos. Este laboratorio, establecido recientemente, reúne a expertos en machine learning y superinteligencia para explorar fronteras como la IA general (AGI), con el fin de crear sistemas que no solo respondan preguntas, sino que anticipen necesidades de los usuarios en ecosistemas sociales.
Esta estrategia de “puentes temporales” refleja la dinámica competitiva del mercado de IA en 2025, donde las barreras de entrada son altas debido a los costos de entrenamiento de modelos, que pueden superar los miles de millones de dólares. Al colaborar con Google y OpenAI, Meta gana tiempo para escalar su propia tecnología, evitando depender exclusivamente de proveedores externos a largo plazo.
Enfoque de Meta en IA e infraestructura: inversiones y anuncios clave
Meta Platforms ha demostrado un compromiso acelerado con la inteligencia artificial y la infraestructura subyacente, con una serie de anuncios que marcan una semana particularmente productiva. Estos movimientos no solo abordan desafíos técnicos, sino que también responden a presiones regulatorias y demandas del mercado, consolidando la posición de Meta como innovador en tecnología social.
Uno de los desarrollos más destacados es la asociación anunciada recientemente con Arm Holdings, el proveedor líder de tecnología de chips. Esta colaboración se enfoca en potenciar los sistemas que manejan la personalización en las aplicaciones de Meta, incluyendo Facebook, Instagram y Threads. Específicamente, Meta implementará plataformas de centros de datos basadas en arquitectura Arm para optimizar sus algoritmos de IA en ranking y recomendaciones. Estos sistemas son cruciales para el descubrimiento de contenido: determinan qué publicaciones, videos o anuncios ve un usuario, basándose en patrones de comportamiento y preferencias. La transición a Arm, conocida por su eficiencia energética, podría reducir costos operativos en un 20-30% para cargas de IA intensivas, según estimaciones de la industria, y apoyar la expansión global de Meta en regiones con limitaciones de energía.
El viernes, Meta dio un paso hacia la responsabilidad familiar al introducir controles parentales avanzados para las interacciones de niños con chatbots de IA. Estas herramientas permiten a los padres limitar o desactivar completamente los chats uno a uno con personajes de IA en plataformas como Messenger Kids o Instagram. La implementación comenzará a principios de 2026 y se alinea con estándares globales de protección infantil, como la Ley de Protección de la Privacidad en Línea para Niños (COPPA) en Estados Unidos y el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) en Europa. Meta enfatizó que estas medidas abordan riesgos como la exposición a contenido inapropiado o la adicción a interacciones digitales, incorporando alertas parentales y reportes de actividad para fomentar un uso seguro.
El miércoles, la compañía reveló una inversión de 1.500 millones de dólares en un nuevo centro de datos en Texas, que será su 29ª instalación a nivel mundial. Reportado por Reuters, este proyecto romperá ground pronto y se diseñará específicamente para manejar cargas de trabajo de IA, incluyendo el entrenamiento de modelos Llama y el procesamiento de datos en tiempo real para miles de millones de usuarios. Texas se convierte en un hub clave debido a su acceso a energía renovable y mano de obra calificada, con el centro esperado para agregar capacidad de cómputo equivalente a millones de GPUs, esencial para competir en la carrera de la IA.
Adicionalmente, a principios de octubre de 2025, Meta contrató a Andrew Tulloch, cofundador de la startup de IA Thinking Machines Lab, según un informe del Wall Street Journal. Este equipo, dirigido por Mira Murati —ex-CTO de OpenAI—, se especializa en modelos de IA eficientes y ha sido cortejado por varias grandes tecnológicas. Aunque Meta ha disputado algunas afirmaciones sobre ofertas previas, la incorporación de Tulloch fortalece su talento en áreas como el aprendizaje profundo y la optimización de hardware, acelerando el camino hacia Llama 5.
Controles de seguridad con IA en Meta: automatización responsable
En paralelo a sus avances en IA, Meta está transformando sus procesos internos de seguridad mediante la automatización impulsada por IA, un cambio que promete mayor eficiencia sin comprometer la ética. Según documentos internos revisados por NPR y reportados por Economic Times (ET), la compañía planea automatizar hasta el 90% de las revisiones de riesgos en sus aplicaciones principales: Instagram, WhatsApp y Facebook.
Estas revisiones de producto, conocidas como “product risk reviews”, evalúan exhaustivamente las implicaciones de nuevas funciones en privacidad, seguridad y riesgos potenciales. Tradicionalmente, dependían en gran medida de equipos humanos que analizaban manualmente si una actualización podría causar daño —como facilitar el acoso cibernético, violar datos personales o amplificar desinformación—. El proceso involucraba debates extensos y aprobaciones jerárquicas, lo que a menudo retrasaba lanzamientos.
Con el nuevo sistema, herramientas de IA analizarán y aprobarán la mayoría de las actualizaciones automáticamente, abarcando cambios en algoritmos centrales (que determinan feeds de noticias), herramientas de moderación de contenido y políticas de compartición. Por ejemplo, una modificación en cómo Instagram maneja reels podría ser escaneada por IA para detectar sesgos o vulnerabilidades de privacidad en segundos, en lugar de días. Meta asegura que las revisiones humanas se reservarán para casos de alto riesgo, como funciones que involucren datos sensibles de menores o IA generativa, manteniendo un equilibrio entre velocidad y supervisión.
Esta iniciativa no solo acelera el ciclo de desarrollo —permitiendo que Meta responda más rápido a tendencias del mercado—, sino que también incorpora modelos de IA entrenados en vastos datasets de incidentes pasados, mejorando la precisión en la detección de amenazas emergentes como deepfakes o campañas de bots. Al automatizar, Meta reduce costos operativos en revisión humana, que representan miles de horas anuales, y se alinea con estándares regulatorios como el AI Act de la Unión Europea, que exige evaluaciones rigurosas de riesgos en sistemas de IA.
En resumen, estos esfuerzos en seguridad reflejan la visión holística de Meta: integrar IA no solo para innovación, sino para mitigar sus riesgos inherentes, asegurando que plataformas con miles de millones de usuarios permanezcan seguras y confiables en un panorama digital en evolución.
La información se ha recopilado de The Economic Times y Tech Crunch.
