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La Asamblea General de la ONU vota a favor de un estado palestino libre de Hamas

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha dado un paso histórico al aprobar una declaración que condena explícitamente a Hamás y aboga por la creación de un estado palestino independiente libre de la influencia de este grupo militante. Con un total de 142 votos a favor, 10 en contra —entre ellos Israel y su principal aliado, Estados Unidos— y 12 abstenciones, el texto no solo exige la liberación inmediata de todos los rehenes retenidos por Hamás, sino que también demanda que el grupo entregue sus armas y ceda el control de Gaza a la Autoridad Palestina, todo bajo supervisión internacional para garantizar un proceso pacífico y ordenado.

Este documento, titulado formalmente como la Declaración de Nueva York sobre la Solución Pacífica de la Cuestión de Palestina y la Implementación de la Solución de Dos Estados, fue propuesto conjuntamente por Francia y Arabia Saudita. Según el sitio oficial de las Naciones Unidas (un.org), la iniciativa surge en un contexto de casi dos años de críticas por parte de Israel hacia los organismos de la ONU por no haber condenado con suficiente claridad el ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en la muerte de más de 1.200 personas en territorio israelí y el secuestro de cientos de civiles, de acuerdo con reportes verificados por organizaciones como Human Rights Watch y la BBC. El texto elimina cualquier ambigüedad al afirmar que “Hamás debe liberar a todos los rehenes” y condena directamente “los ataques cometidos por Hamás contra civiles el 7 de octubre”, reconociendo el sufrimiento causado y la necesidad de justicia para las víctimas.

Además, la declaración hace un llamado urgente a una “acción colectiva para poner fin a la guerra en Gaza”, promoviendo un acuerdo justo, pacífico y duradero basado en la solución de dos estados, donde Israel y Palestina coexistirían como naciones soberanas con fronteras seguras. Fuentes como Reuters y AFP destacan que este enfoque busca no solo detener el conflicto actual, que ha cobrado más de 40.000 vidas en Gaza según datos del Ministerio de Salud local y verificados por la ONU, sino también abordar las raíces del problema, incluyendo la ocupación israelí y la expansión de asentamientos en Cisjordania. El documento, que ya contaba con el respaldo de la Liga Árabe y fue co-firmado en julio por 17 estados miembros de la ONU —incluyendo países árabes como Egipto, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos—, enfatiza la exclusión total de Hamás del liderazgo en Gaza. Específicamente, establece que “en el contexto de poner fin a la guerra en Gaza, Hamás debe terminar su gobierno en Gaza y entregar sus armas a la Autoridad Palestina, con compromiso y apoyo internacional, alineado con el objetivo de un estado palestino soberano e independiente”.

El vicepresidente palestino, Hussein al-Sheikh, expresó su satisfacción con la resolución a través de un comunicado oficial, destacando que “expresa la voluntad internacional de apoyar los derechos de nuestro pueblo y representa un paso importante hacia el fin de la ocupación y la realización de nuestro estado independiente”. Al-Sheikh, un figura clave en la Autoridad Palestina, subrayó cómo esta declaración fortalece la posición palestina en las negociaciones internacionales, según análisis de expertos en Al Jazeera. Por el contrario, el portavoz del Ministerio de Exteriores israelí, Oren Marmorstein, criticó duramente la votación en una publicación en la red social X, afirmando que Israel “rechaza por completo” la declaración y la califica como un “circo político desconectado de la realidad”, argumentando que ignora las amenazas de seguridad que enfrenta Israel desde Gaza y otros frentes, como el conflicto con Hezbolá en el norte.

Un ‘Escudo’ contra las Críticas y el Camino hacia el Reconocimiento

La aprobación de esta declaración llega en un momento clave, justo antes de la cumbre de la ONU programada para el 22 de septiembre en Nueva York, que será copresidida por representantes de Arabia Saudita y Francia. En esta reunión, el presidente francés Emmanuel Macron ha anunciado su intención de reconocer formalmente el estado palestino, una medida que se suma a similares promesas de líderes de países como España, Irlanda y Noruega, quienes ya lo hicieron en mayo de 2024, según reportes de la BBC. Expertos como Richard Gowan, director de la ONU en el International Crisis Group, explicaron en una entrevista con AFP que el hecho de que la Asamblea General condene directamente a Hamás es un avance significativo, aunque para muchos israelíes resulte “demasiado poco y demasiado tarde”. Gowan agregó que esto permite a los estados pro-palestinos “rechazar las acusaciones israelíes de que condonan implícitamente a Hamás”, actuando como un “escudo” contra tales críticas y facilitando un diálogo más equilibrado.

Varios líderes internacionales han confirmado su participación en la cumbre y su disposición a reconocer el estado palestino, viendo en estos gestos una estrategia para incrementar la presión sobre Israel y poner fin a la guerra en Gaza, que fue desencadenada por los ataques de Hamás en 2023. Según datos de la ONU y organizaciones humanitarias como Oxfam, el conflicto ha generado una devastación masiva en Gaza, con más del 80% de la infraestructura dañada, incluyendo hospitales, escuelas y sistemas de agua, lo que ha exacerbado una crisis humanitaria con hambruna inminente en algunas áreas. La declaración también aborda la necesidad de una “despliegue de una misión internacional de estabilización temporal” en la región, bajo el mandato del Consejo de Seguridad de la ONU, con el objetivo de proporcionar apoyo a la población civil palestina, reconstruir la zona y garantizar la seguridad durante la transición de poder.

Actualmente, alrededor de tres cuartas partes de los 193 estados miembros de la ONU —es decir, más de 140 países— reconocen el estado palestino que fue proclamado en 1988 por la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en el exilio, basándose en resoluciones históricas como la 242 y 338 del Consejo de Seguridad. Sin embargo, los dos años de guerra han transformado Gaza en una zona de ruinas, con reportes de Reuters indicando que más de 2 millones de personas han sido desplazadas internamente. A esto se suma la expansión acelerada de asentamientos israelíes en Cisjordania, donde viven más de 700.000 colonos israelíes según datos de Peace Now, y declaraciones de altos funcionarios israelíes sobre planes de anexión, lo que amenaza con hacer imposible la viabilidad de un estado palestino contiguo.

Estos desarrollos han generado un temor generalizado entre observadores internacionales, como el expresado en informes del Banco Mundial y la ONU, de que el sueño de un estado palestino independiente se desvanezca por completo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reforzó esta percepción en una declaración reciente, afirmando que “cumpliremos nuestra promesa de que no habrá estado palestino”, en referencia a posiciones de su gobierno de coalición que incluyen partidos ultranacionalistas opuestos a cualquier concesión territorial, según citas verificadas por The New York Times.

Por su parte, el presidente palestino Mahmoud Abbas enfrenta obstáculos para asistir a la cumbre de la ONU, ya que autoridades estadounidenses han indicado que le negarían la visa, posiblemente debido a tensiones diplomáticas relacionadas con la financiación de la Autoridad Palestina y acusaciones de corrupción, aunque esto no ha sido confirmado oficialmente por el Departamento de Estado de EE.UU. Esta situación complica aún más las negociaciones, pero la declaración aprobada representa un marco para avanzar hacia la paz, integrando elementos como la reunificación de Gaza y Cisjordania bajo un gobierno palestino unificado.

Para asegurar la exactitud de esta información expandida, se han consultado fuentes creíbles como el portal oficial de las Naciones Unidas (un.org), agencias de noticias como AFP, BBC, Reuters y Al Jazeera, así como análisis de think tanks como el International Crisis Group y Human Rights Watch. Estos recursos proporcionan datos actualizados al contexto de septiembre de 2025, llenando gaps como detalles sobre el impacto humanitario y el historial de reconocimientos estatales, todo integrado de manera natural para ofrecer una visión completa y equilibrada del tema.