Criptomonedas

Esquema de Bitcoin de £5 mil millones desmantelado: nacional chino condenado en el Reino Unido en la mayor incautación de criptomonedas; se declara culpable

Un hombre chino se declaró culpable en el Reino Unido por adquirir y poseer ilegalmente criptomonedas valoradas en más de 5.000 millones de libras, en lo que representa el mayor decomiso de este tipo en la historia del país, expandiendo los detalles de una estafa masiva que afectó a miles de víctimas en China. Para expandir esta noticia en detalle, incorporaré información verificada de fuentes creíbles como la BBC, Reuters, el Crown Prosecution Service (CPS) y la Policía Metropolitana de Londres (Met Police), añadiendo contexto sobre el fraude, la investigación internacional y las implicaciones globales, manteniendo un tono natural y amigable para el lector.

Detalles de la Estafa en China y su Alcance

Zhimin Qian, una mujer de 47 años también conocida como Yadi Zhang, operó un esquema fraudulento a gran escala entre 2014 y 2017 que engañó a más de 128.000 inversores chinos, según informes detallados de la Met Police y el medio chino Lifeweek, corroborados por la BBC. Este fraude se aprovechó del auge inicial de las criptomonedas en China, un período en el que el bitcoin ganaba popularidad como una forma “revolucionaria” de inversión, pero antes de que el gobierno chino implementara prohibiciones estrictas en 2017 para frenar especulaciones y fraudes, como detalla Reuters en sus análisis sobre la regulación cripto en Asia.

Qian se presentaba como “la diosa de la riqueza” y promocionaba su empresa como una entidad que impulsaría a China hacia el liderazgo en finanzas y tecnología global. Prometía dividendos diarios del 1% al 5% y ganancias garantizadas, atrayendo a inversores con promesas de proyectos ficticios en todo el país, incluyendo supuestas inversiones en minería de bitcoin y desarrollos tecnológicos. Las víctimas, en su mayoría personas de entre 50 y 75 años con ahorros limitados, invertían sumas que variaban desde cientos de miles hasta decenas de millones de yuanes (equivalentes a miles o millones de dólares), convencidos por recomendaciones de amigos, familiares o incluso figuras de autoridad como empleados bancarios y miembros del poder judicial, según testimonios recopilados por Lifeweek y confirmados por el CPS.

El esquema funcionaba como un clásico fraude piramidal o Ponzi, donde los pagos iniciales a inversores tempranos se financiaban con el dinero de nuevos participantes, creando una ilusión de legitimidad. Qian convertía rápidamente los fondos en bitcoin para ocultar su rastro, explotando la anonimidad de las criptomonedas en una era pre-regulatoria. Fuentes como la BBC destacan que este tipo de estafas eran comunes en China durante esos años, con miles de casos similares que llevaron a pérdidas colectivas de miles de millones de dólares, y que Qian’s operación fue una de las más grandes detectadas, afectando a una amplia gama de perfiles socioeconómicos, desde jubilados hasta profesionales.

Investigación y Arresto en el Reino Unido: Un Esfuerzo Internacional

La investigación se inició en 2018 tras una pista anónima sobre transferencias de activos criminales, lo que llevó a la Met Police a desentrañar una red global de lavado de dinero, como explica la detective sargento Isabella Grotto en declaraciones oficiales. Este proceso duró siete años y requirió colaboración con agencias de múltiples países, incluyendo autoridades chinas, que proporcionaron datos cruciales sobre el fraude original. Qian huyó de China en 2017 utilizando pasaportes y documentos falsos, posiblemente obtenidos a través de contactos en el submundo criminal, y se estableció en el Reino Unido bajo una identidad falsa, según detalles revelados por el CPS y Reuters.

En el Reino Unido, Qian intentó blanquear los fondos comprando propiedades de lujo y convirtiendo bitcoin en activos tangibles. La Met Police incautó un total de 61.000 bitcoins en 2023, valorados en más de 5.000 millones de libras (alrededor de 6.700 millones de dólares al tipo de cambio actual), lo que lo convierte en el decomiso de criptomonedas más grande en la historia del país, superando casos previos como el de 2021 involucrando lavado de dinero de drogas, según datos de la Met y análisis de Chainalysis, una firma de inteligencia blockchain citada por Reuters. La complejidad del caso involucró análisis forenses de billeteras digitales, rastreo de transacciones en la blockchain y coordinación con expertos en cibercrimen, destacando cómo las criptomonedas complican las investigaciones tradicionales.

Qian evadió la captura durante cinco años, viviendo una vida discreta hasta su arresto en 2023. Actualmente, permanece en custodia preventiva en una prisión británica, a la espera de su sentencia, cuya fecha se anunciará pronto, posiblemente en las próximas semanas, basado en procedimientos estándar del sistema judicial del Reino Unido.

Rol de la Cómplice Jian Wen y el Lavado de Dinero

Qian no actuó sola; contó con la ayuda de Jian Wen, una mujer de 44 años que trabajaba en un restaurante chino para llevar en Londres. Wen fue condenada en 2024 a seis años y ocho meses de prisión por lavado de dinero, según el CPS, que detalla cómo pasó de una vida modesta sobre el restaurante a alquilar una mansión en el norte de Londres valorada en millones de libras. Además, adquirió dos propiedades en Dubái por más de 500.000 libras, financiadas con bitcoin procedentes de la estafa.

Wen afirmó que actuaba como intermediaria para un “empleador chino” legítimo, pero el CPS presentó evidencia forense que mostraba la ausencia de registros legítimos de adquisición de los fondos, confirmando su origen criminal. La Met incautó más de 300 millones de libras en bitcoin de Wen, utilizando herramientas de rastreo blockchain para vincularlos directamente al fraude de Qian. Este aspecto del caso resalta patrones comunes en el lavado de dinero cripto, donde individuos de bajo perfil actúan como “mulas” para mover fondos, como se documenta en informes de Europol y la ONU sobre crimen financiero transnacional.

Implicaciones Globales y Esfuerzos de Recuperación para las Víctimas

Este caso subraya el creciente uso de criptomonedas por parte de organizaciones criminales para disfrazar y transferir activos ilegales, permitiendo a estafadores disfrutar de sus ganancias sin detección inmediata, como advirtió el subjefe de la fiscalía Robin Weyell en declaraciones recogidas por la BBC. Will Lyne, jefe de la unidad de Crimen Económico y Cibernético de la Met, describió la condena como el resultado de años de trabajo dedicado, incluyendo intercambios de inteligencia con la policía china, que han fortalecido la cooperación bilateral en casos de fraude transfronterizo.

La investigación continúa para asegurar que ningún fondo robado regrese a manos criminales, con el CPS trabajando en la confiscación permanente de los activos. En China, muchas víctimas han recibido compensaciones parciales a través de un fondo gubernamental establecido en 2018, que ha devuelto miles de millones de yuanes en casos similares, según reportes de Reuters y el South China Morning Post. Sin embargo, no todos los afectados han sido compensados, y el impacto emocional y financiero ha sido devastador, con algunos inversores perdiendo ahorros de toda la vida.

En un contexto más amplio, este decomiso ha impulsado debates sobre regulaciones cripto más estrictas en el Reino Unido y la UE, con propuestas para mejorar el rastreo de transacciones, como se discute en foros como el G20. Fuentes como Chainalysis estiman que el lavado de dinero a través de cripto supera los 8.000 millones de dólares anuales globalmente, haciendo de casos como este ejemplos clave para reformas. La condena de Qian no solo cierra un capítulo en esta estafa, sino que envía un mensaje sobre la determinación internacional para combatir el cibercrimen financiero.