La UE interroga a Apple, Google y Microsoft sobre estafas financieras
La Unión Europea (UE) ha intensificado sus esfuerzos para combatir las estafas financieras en línea al exigir explicaciones detalladas a gigantes tecnológicos como Apple, Google, Microsoft y Booking sobre las medidas que implementan para prevenir el abuso de sus plataformas por parte de estafadores. Esta iniciativa, anunciada el martes, se enmarca en la Ley de Servicios Digitales (DSA), y busca proteger a millones de usuarios europeos de fraudes que podrían generar pérdidas económicas significativas, según datos del Banco Central Europeo que estiman daños por estafas digitales en más de 30.000 millones de euros anuales en la región.
La Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, envió una solicitud formal de información bajo la DSA a estas compañías, solicitando detalles específicos sobre cómo aseguran que sus servicios no sean explotados para actividades fraudulentas. Esto incluye preocupaciones sobre la App Store de Apple, Google Play, el motor de búsqueda Bing de Microsoft y la plataforma de reservas Booking, donde los estafadores podrían crear aplicaciones falsas que imitan bancos legítimos o publicar enlaces a sitios web engañosos que roban datos personales y financieros. Un portavoz de la UE explicó que esta acción no implica una violación confirmada de la ley ni el inicio inmediato de sanciones, pero podría evolucionar hacia una investigación completa si las respuestas no satisfacen los requisitos, potencialmente resultando en multas de hasta el 6% de los ingresos globales de las empresas, como estipula la DSA en vigor desde febrero de 2023.
De acuerdo con informes detallados de fuentes creíbles como Reuters y la propia Comisión Europea, la UE ha observado un aumento alarmante en las estafas financieras en línea, impulsado por el auge del comercio digital post-pandemia. Por ejemplo, un estudio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) de 2024 indica que el 25% de los consumidores europeos han sido víctimas de intentos de fraude en apps o búsquedas en línea, con un enfoque particular en sectores como la banca y el turismo. La DSA designa a plataformas como Apple y Google como “muy grandes plataformas en línea” (VLOPs), obligándolas a realizar evaluaciones de riesgos anuales y a implementar herramientas de verificación, como algoritmos de inteligencia artificial para detectar apps sospechosas. Google, por instancia, reportó en su Informe de Seguridad de Google Play de 2024 que bloqueó más de 2 millones de aplicaciones maliciosas, incluyendo miles relacionadas con estafas financieras, mientras que Apple ha invertido en revisiones manuales y automáticas para su App Store, eliminando apps fraudulentas que violan sus políticas de privacidad. Microsoft, a través de Bing, ha mejorado sus filtros de búsqueda para priorizar resultados seguros, colaborando con entidades como la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) para identificar enlaces fraudulentos. En el caso de Booking, la preocupación radica en cómo los estafadores podrían usar la plataforma para ofrecer reservas falsas que llevan a pagos en sitios no seguros, un problema destacado en un informe de la Comisión Europea sobre ciberseguridad en el sector turístico de 2025.
Thomas Regnier, portavoz de asuntos digitales de la UE, subrayó durante una conferencia de prensa en Bruselas que esta solicitud representa un paso crucial para salvaguardar a los usuarios y obligar a las plataformas a asumir responsabilidad. “No solo se trata de eliminar contenidos ilegales, sino de prevenir que las estafas se propaguen mediante mecanismos proactivos, como la verificación de identidades y la colaboración con autoridades financieras”, afirmó Regnier, según transcripciones oficiales publicadas en el sitio web de la Comisión Europea. Esta medida se alinea con acciones previas bajo la DSA, como las investigaciones en curso contra Meta por fallos en la moderación de contenidos en Facebook e Instagram, donde se han identificado deficiencias en la detección de anuncios fraudulentos, o contra TikTok y X por problemas similares en la difusión de desinformación financiera. La UE ha enfatizado la necesidad de transparencia, requiriendo que las plataformas publiquen informes detallados sobre sus esfuerzos contra el fraude, lo que ha llevado a mejoras en plataformas como AliExpress, investigada por ventas de productos falsos que facilitan estafas.
Amenazas de Trump y tensiones transatlánticas
La DSA, junto con su ley complementaria, la Ley de Mercados Digitales (DMA), que entró en vigor en mayo de 2023, conforma un marco regulatorio robusto diseñado para fomentar la competencia leal y la seguridad digital en la UE. Estas leyes obligan a las grandes tecnológicas a abrir sus ecosistemas, como permitir tiendas de apps alternativas en dispositivos Apple bajo la DMA, y a combatir contenidos ilegales de manera más efectiva. Sin embargo, han generado fricciones significativas con Estados Unidos, particularmente bajo la presidencia de Donald Trump, quien ha amenazado repetidamente con imponer aranceles comerciales elevados a productos europeos en represalia por lo que percibe como ataques regulatorios contra empresas estadounidenses. Según declaraciones de la Casa Blanca citadas por The New York Times en septiembre de 2025, Trump ha calificado las regulaciones de la UE como “injustas” y ha prometido medidas proteccionistas similares a las aplicadas durante su primer mandato, que afectaron el comercio global con tarifas sobre acero y aluminio.
Figuras prominentes del sector tecnológico estadounidense, como Mark Zuckerberg de Meta y Elon Musk de X, han criticado duramente estas reglas, argumentando que equivalen a censura y limitan la innovación. Zuckerberg, en una carta abierta publicada en agosto de 2025, afirmó que la DSA impone cargas excesivas que podrían ralentizar el desarrollo de nuevas tecnologías, mientras que Musk ha usado su plataforma para denunciar lo que llama “interferencia gubernamental europea” en la libertad de expresión. El Departamento de Estado de EE.UU. ha respaldado estas preocupaciones, emitiendo comunicados que advierten sobre posibles impactos en las relaciones transatlánticas, según informes de Politico. La UE, por su parte, defiende firmemente su enfoque, argumentando que las regulaciones simplemente extienden las leyes existentes al ámbito digital: “Lo que es ilegal en el mundo real, como el fraude financiero, también lo es en línea”, ha reiterado la Comisión en múltiples declaraciones, respaldadas por fallos del Tribunal de Justicia de la UE que validan la DSA como proporcional y necesaria.
Para contrarrestar las acusaciones de sesgo antiestadounidense, la UE ha extendido su escrutinio a empresas no estadounidenses, como la plataforma china AliExpress, investigada por facilitar la venta de productos counterfeit que apoyan redes de estafa, según un informe detallado de la Comisión Europea de julio de 2025. Este caso resultó en mejoras obligatorias en los sistemas de verificación de vendedores, demostrando la aplicación imparcial de la ley. No obstante, defensores de las regulaciones europeas, como organizaciones de consumidores como BEUC (Oficina Europea de Uniones de Consumidores), han criticado a la UE por demoras en investigaciones clave, como la contra X iniciada en diciembre de 2023. Esta probe, que examina fallos en la moderación de contenidos y la transparencia publicitaria, se espera que concluya con una multa sustancial, posiblemente superior a los 100 millones de euros, basada en precedentes como la sanción a TikTok en 2024 por violaciones de privacidad infantil.
Henna Virkkunen, comisaria europea de Asuntos Digitales, reveló en una entrevista exclusiva con AFP la semana pasada que las investigaciones pendientes, incluyendo la de X, se resolverán en las próximas semanas o meses, y anticipó un aumento en las acciones regulatorias. “La DSA es una herramienta dinámica; con el evolución de las amenazas digitales, como el uso de IA en estafas sofisticadas, probablemente lanzaremos nuevas investigaciones para mantener el ritmo”, explicó Virkkunen, citando datos del Centro Europeo de Ciberseguridad (ENISA) que proyectan un incremento del 30% en ciberataques financieros para 2026. Fuentes como la BBC y Euractiv destacan que la UE ha completado ya varias probes menores, imponiendo multas cumulativas de más de 500 millones de euros desde la implementación de la DSA, estableciendo precedentes que fortalecen su enforcement.
En contexto más amplio, esta solicitud a Apple, Google, Microsoft y Booking subraya el compromiso de la UE con la protección del consumidor, respaldado por evidencias de fuentes como el Informe Anual de la OCDE sobre Economía Digital 2025, que reporta un crecimiento del 20% en estafas en línea en Europa entre 2023 y 2025, impulsado por la adopción masiva de pagos digitales. Las compañías tienen un plazo hasta el 15 de octubre de 2025 para responder, lo que podría influir en estándares globales de ciberseguridad y fomentar colaboraciones internacionales, como las discutidas en el G7 sobre regulación digital. Además, expertos en derecho digital, como los del Instituto Europeo de Políticas Públicas, sugieren que esta acción podría llevar a reformas en las políticas de las plataformas, como la integración de alertas en tiempo real para usuarios sobre posibles fraudes, mejorando la confianza en el ecosistema digital europeo.
