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Sabes Cuáles Son Las Multas Más Comunes Para Motoristas?

De forma general, un motorista con experiencia se mueve con soltura entre coches, semáforos, atascos en la ciudad, y cuando sale a la carretera, toma las curvas con definición, sabe predecir situaciones de riesgo y evitarlas. Sin embargo, nadie está a salvo de cometer un descuido y arruinar el día, e incluso el mes, con una sanción.

En el mundo de las motos es posible concretar patrones muy claros. Saber cuáles son las multas más comunes es, en la práctica, una forma de conducir con más calma, menos riesgos y un bolsillo más protegido.

El segundo paso para cuidar de verdad la moto y evitar sobresaltos económicos es contar con un seguro de motos, algo que va más allá de la obligatoriedad legal.

En demasiados casos, las sanciones vienen cuando ocurre un incidente y no tenemos cubierta alguna responsabilidad básica. Conducir tranquilo empieza por entender las reglas y por tener el respaldo adecuado cuando algo se tuerce.

Excesos de velocidad en vías urbanas

No se sorprenderá nadie al afirmar que esta es la multa más habitual. La sensación de libertad que ofrece la moto lleva a acelerar un poco más de la cuenta, sobre todo en calles anchas o cuando el tráfico está despejado. Acciones que, con los radares fijos, móviles y cámaras inteligentes, no pasan desapercibidas.

Es obligado, por responsabilidad, asumir que la velocidad transforma un susto en un accidente grave, y la alegría momentánea puede acabar generando un problema serio.

Circular entre coches sin respetar carriles o marcas viales

Moverse entre vehículos es una de las ventajas de la moto y todos lo agradecemos cuando la ciudad está bloqueada. El problema surge cuando se interpreta como un “vale todo” (invadir líneas continuas, pasar entre coches detenidos sin distancia suficiente o sortear un atasco por donde no está permitido).

En estos casos, la multa suele llegar acompañada de la sensación de haber medido mal la situación. Con un poco más de paciencia y anticipación, casi siempre hay una forma más segura de avanzar sin poner en riesgo al resto y el bolsillo.

No utilizar el casco o llevarlo mal ajustado

Aunque parezca increíble en pleno 2025, aún se sanciona a motoristas por no usar casco o por llevarlo simplemente apoyado, sin abrochar. A veces ocurre en trayectos muy cortos, esos en los que uno piensa que “no va a pasar nada”. El problema es que las estadísticas muestran que los accidentes más tontos suceden justo en esos dos minutos a los que nadie le da importancia.

Estacionar la moto donde no corresponde

Aparcar la moto “donde quepa” es demasiado normal. Aceras, esquinas, pasos de peatones, entradas de garajes… En muchas ciudades hay cierta tolerancia, pero esa flexibilidad tiene límites claros, y cuando se sobrepasan llega la temida multa.

Con el aumento de motos en las calles, los ayuntamientos están siendo más estrictos, sobre todo en zonas turísticas o comerciales.

ITV caducada o documentación incompleta

La ITV caducada suele pillar al motero por sorpresa. Y es que un año pasa rápido y, si dependemos de la moto a diario, es fácil olvidarlo. También ocurre con la documentación: permisos, papeles del vehículo, justificantes… Basta con no llevarlos encima en un control para recibir una sanción evitable.

Un buen truco es digitalizarlo todo y llevarlo siempre en el móvil, y marcar en el calendario, con alarma incluida, la cita de la ITV.

Las multas más comunes surgen de despistes, de rutinas aceleradas, de esa confianza que da la experiencia… o de no revisar ciertos detalles a tiempo. Conducir en moto exige una mezcla curiosa de intuición, atención fina y responsabilidad.