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Netanyahu dice que espera anunciar la liberación de rehenes en los ‘próximos días’

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha expresado su optimismo al indicar que espera anunciar la liberación de todos los rehenes retenidos en Gaza en los próximos días, como parte de un plan de paz impulsado por Estados Unidos. En una declaración televisada emitida el sábado por la noche, Netanyahu detalló que ha enviado una delegación a Egipto para finalizar los aspectos técnicos del acuerdo, con el objetivo de limitar las negociaciones a un plazo de solo unos pocos días, según informó la BBC. Además, enfatizó firmemente que Hamás será desarmado y que Gaza quedará desmilitarizada, “ya sea por las buenas o por las malas, pero se logrará”, reiterando que las fuerzas israelíes mantendrán el control de los territorios que ocupan actualmente en la Franja de Gaza durante la fase inicial del plan.

Estas declaraciones se producen en un contexto de avances diplomáticos, pero también de tensiones persistentes, ya que Netanyahu aclaró que no habrá una retirada completa de las tropas israelíes de Gaza, una demanda clave de Hamás que ha sido un obstáculo en negociaciones previas. El primer ministro también compartió en su cuenta de X (antes Twitter) un mensaje dirigido directamente a las familias de los rehenes, afirmando que la seguridad de los cautivos y el fin de las hostilidades son prioridades absolutas para Israel.

Negociaciones indirectas en Egipto y avances diplomáticos

Las conversaciones indirectas para lograr un alto el fuego entre Israel y Hamás están programadas para iniciar el lunes en Egipto, con mediadores árabes e internacionales facilitando el diálogo para resolver los puntos pendientes del plan estadounidense. Estas reuniones representan un esfuerzo renovado por poner fin a un conflicto que se ha prolongado por casi dos años, desde el devastador ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023 contra el sur de Israel, donde murieron aproximadamente 1.200 personas y se secuestraron 251 individuos, según datos oficiales israelíes corroborados por la ONU. Reportes de agencias como Reuters y Al Jazeera destacan que las negociaciones se centrarán en detalles operativos, como las rutas de evacuación de los rehenes y las garantías de seguridad para todas las partes involucradas.

El plan de 20 puntos propuesto por el presidente Trump el 29 de septiembre de 2025 busca un cese inmediato de las hostilidades, seguido de un intercambio de prisioneros que incluye la liberación de todos los rehenes israelíes, tanto vivos como fallecidos, a cambio de cientos de palestinos detenidos en prisiones israelíes. Además, contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de Gaza en fases, la desmilitarización de la región y la creación de un gobierno transitorio manejado por un cuerpo internacional, con énfasis en que ningún palestino será forzado a abandonar Gaza y que quienes lo hagan podrán regresar libremente. Fuentes diplomáticas citadas por The New York Times indican que Israel ya ha aceptado la “línea inicial de retirada”, lo que implica una reducción inmediata en ciertas áreas, aunque manteniendo posiciones estratégicas para garantizar la implementación del acuerdo.

Intervención decisiva de Trump y su ultimátum a Hamás

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha jugado un rol central en estas negociaciones, advirtiendo explícitamente que no tolerará más demoras por parte de Hamás para cerrar el acuerdo, estableciendo un plazo límite hasta las 6 p.m. del domingo (hora de Washington D.C.) como una “última oportunidad” para el grupo militante. En una publicación en su plataforma Truth Social, Trump urgió: “Hamás debe actuar rápido, o todo se acaba… Hagámoslo YA”, y más tarde confirmó que Israel ha aceptado la línea preliminar de retirada de tropas, refiriéndose a un mapa que muestra gran parte de Gaza aún accesible para fuerzas israelíes. En un video improvisado desde la Oficina Oval el viernes por la tarde, Trump celebró el progreso como “un día significativo, quizás sin precedentes”, felicitando a los países árabes por su contribución y expresando su creencia de que Hamás está “preparado para una paz duradera”.

Trump también ordenó directamente a Israel que “detenga inmediatamente los bombardeos en Gaza” para facilitar la extracción segura de los rehenes, argumentando que las condiciones actuales son “demasiado peligrosas” para cualquier movimiento. Su enfoque, descrito por analistas de CNN como “acuerdo primero, detalles después”, busca priorizar el intercambio de rehenes antes de abordar temas más complejos como la gobernanza futura de Gaza, aunque esto ha generado críticas por posibles omisiones en las garantías a largo plazo. Líderes mundiales han reaccionado positivamente; por ejemplo, Jordania calificó la respuesta inicial de Hamás como un “paso importante” para acabar con la guerra, según un comunicado de su ministerio de Exteriores reportado por Al Jazeera.

Preparativos del ejército israelí y prioridades de seguridad

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado en una publicación oficial en X que han emitido órdenes para avanzar en la preparación de la primera fase del plan de Trump, enfocándose en la liberación de rehenes mientras mantienen la “prioridad absoluta” en la seguridad de sus tropas. Esto incluye la reducción escalonada de operaciones militares en áreas específicas de Gaza, permitiendo la entrada inmediata de ayuda humanitaria y la verificación de las condiciones en el terreno por parte de mediadores. El comunicado de las FDI, disponible en su sitio web oficial, subraya que el plan no compromete la capacidad de respuesta israelí contra cualquier amenaza, y que la desmilitarización de Hamás se implementará en una segunda fase, ya sea diplomáticamente o mediante acciones militares si es necesario.

Actualmente, se estima que 48 rehenes permanecen en custodia de Hamás en Gaza, de los cuales solo alrededor de 20 se cree que están vivos, basándose en inteligencia israelí y reportes de la ONU. La primera fase del plan exige la entrega de todos los rehenes en un plazo de 72 horas una vez iniciado el alto el fuego, lo que representa un riesgo significativo para Hamás al perder su principal leverage en las negociaciones.

Respuesta parcial de Hamás y las demandas pendientes

Hamás ha emitido una respuesta oficial de “sí, pero” al plan de Trump, aceptando parcialmente sus elementos clave tras consultas internas con sus instituciones de liderazgo, fuerzas palestinas y mediadores, como detalla el texto completo de su comunicado publicado el 3 de octubre de 2025. El grupo acordó liberar a todos los rehenes israelíes restantes, tanto vivos como muertos, “según la fórmula de intercambio” en la propuesta de Trump, siempre que se cumplan las condiciones en el terreno, y expresó su disposición a entrar inmediatamente en negociaciones para discutir los detalles. Además, Hamás apoya la idea de que Gaza sea gobernada por un cuerpo de tecnócratas palestinos independientes, alineándose con la visión de un gobierno transitorio supervisado internacionalmente.

Sin embargo, el comunicado de Hamás no menciona el desarme, una demanda esencial de Israel y Trump, ni acepta explícitamente la renuncia a cualquier rol futuro en la gobernanza de Gaza, lo que genera incertidumbre sobre su cumplimiento total. Hamás insiste en una “retirada completa” de las tropas israelíes de la Franja y en garantías firmes de que no se reanudará la guerra una vez liberados los rehenes, argumentando que estos puntos deben abordarse en un marco nacional palestino más amplio, basado en leyes y resoluciones internacionales relevantes. Fuentes cercanas al grupo, citadas por The New York Times, indican que el líder militar de Hamás en Gaza, Izz al-Din al-Haddad, se opone al plan, viéndolo como una trampa para desmantelar la organización, lo que podría complicar la unidad interna del movimiento.

Hamás también demandó el sábado que se ejerza presión internacional sobre Israel por continuar con “masacres”, refiriéndose a los ataques aéreos matutinos en Gaza, y reiteró su compromiso con el fin de la “agresión y guerra de exterminio” contra el pueblo palestino.

Optimismo cauteloso, obstáculos persistentes y rol de Trump

En tanto en Gaza como en Israel, prevalece un optimismo cauteloso de que estos esfuerzos diplomáticos podrían finalmente culminar en un acuerdo duradero, impulsado en gran medida por la involucración personal de Trump, quien busca dejar un legado como el artífice del fin de la guerra en Oriente Medio. Analistas de política exterior en CNN destacan que la diferencia clave radica en la presión directa de Trump, quien ha instado públicamente a Hamás a aceptar el plan mientras amenaza con una escalada militar aún mayor, y ha mostrado irritación reciente con el liderazgo israelí por posibles demoras. No obstante, los obstáculos que impidieron acuerdos previos permanecen intactos, incluyendo las demandas de Hamás por una retirada total israelí y asegurías contra una reanudación del conflicto, así como la renuencia de Israel a ceder control total sin garantías de desarme.

Expertos internacionales, como los citados por Euronews, advierten que el éxito dependerá de cómo se resuelvan los detalles en las negociaciones de El Cairo, especialmente en torno a la gobernanza futura de Gaza y el rol de Hamás, que el plan busca limitar a cero influencia directa o indirecta.

Sospechas políticas sobre Netanyahu y divisiones internas en Israel

Existen sospechas generalizadas, tanto dentro como fuera de Israel, de que Netanyahu ha saboteado intencionalmente esfuerzos diplomáticos anteriores para prolongar la guerra con fines políticos, permitiéndole mantener su coalición de gobierno. Está respaldado por ministros ultranacionalistas que han amenazado repetidamente con renunciar si la guerra concluye sin la “derrota total” de Hamás, lo que podría provocar el colapso del gobierno y elecciones anticipadas en un momento políticamente vulnerable para el primer ministro. Por el momento, Netanyahu parece mantener su estabilidad política, pero enfrenta presiones crecientes de la opinión pública.

Encuestas consistentes de institutos independientes como el Israel Democracy Institute revelan que la mayoría de los israelíes apoyan un acuerdo con Hamás para la liberación de rehenes y el fin de la guerra, reflejando un país profundamente dividido, exhausto por los costos humanos y económicos del conflicto, y cada vez más aislado en la arena internacional. Resoluciones de la ONU y críticas de organizaciones como Amnistía Internacional han condenado las acciones israelíes, aumentando la urgencia por un acuerdo. A pesar del gran impulso actual hacia la paz, no hay garantías de que se materialice, ya que las negociaciones podrían extenderse por rondas adicionales sobre detalles clave.

Esperanzas y temores de las familias de los rehenes

Las familias de los rehenes han expresado a la BBC una mezcla de esperanza renovada y ansiedad profunda ante la posibilidad de un pronto reencuentro con sus seres queridos, después de casi dos años de incertidumbre. Vicky Cohen, cuya hijo Nimrod se encuentra entre los 20 cautivos vivos en Gaza, relató que despertó el sábado con una sensación de expectación, pero también con “miedo de que algo salga mal en el último momento”. “Es una situación extremadamente frágil y no queremos enfrentar otra decepción desgarradora; aun así, siento una esperanza genuina de ver a Nimrod pronto y abrazarlo de nuevo, como antes del secuestro”, compartió Cohen, cuya historia personal ha sido cubierta extensamente por medios israelíes.

Otras familias han organizado vigilias y campañas públicas para presionar por la liberación, destacando el impacto emocional en la sociedad israelí, donde el secuestro ha generado un movimiento unificado de apoyo.

Reacciones en Gaza: esperanza, sospecha y advertencias realistas

Entre los palestinos en Gaza, las reacciones al plan de Trump y la respuesta de Hamás oscilan entre la esperanza de un fin al sufrimiento y una profunda desconfianza hacia las intenciones israelíes y estadounidenses. Algunos residentes temen que Hamás haya caído en una trampa estratégica, permitiendo que Israel recupere a los rehenes solo para reanudar la ofensiva militar poco después, dejando a Gaza aún más vulnerable. Otros perciben esta como una oportunidad histórica para terminar con dos años de conflicto devastador, que ha desplazado repetidamente a la mayoría de la población y destruido más del 90% de las viviendas, según informes detallados de la ONU y Human Rights Watch.

“No se dejen llevar por un optimismo excesivo”, advirtió el residente de Gaza Ibrahim Fares en una entrevista con la BBC, enfatizando que “habrá múltiples rondas de negociaciones sobre los detalles finos, y el diablo siempre está en esos detalles, donde suelen fallar los acuerdos”. Fares, un padre de familia de Gaza City, describió la calma relativa en las calles tras la llamada de Trump al alto el fuego, pero recordó las promesas rotas de alto el fuego en el pasado.

Ataques israelíes persisten pese a las demandas de cese

A pesar de la orden explícita de Trump a Israel para “detener inmediatamente los bombardeos” el viernes, los ataques militares israelíes han continuado en Gaza, aunque con una intensidad notablemente reducida el sábado, según reportes de residentes y funcionarios hospitalarios. Tres strikes aéreos impactaron Gaza City temprano ese día, uno de los cuales causó la muerte de una persona e hirió a varias más en un área densamente poblada, de acuerdo con fuentes médicas del hospital al-Shifa, que atiende a miles de heridos en condiciones precarias. Además, un ataque con drones en al-Mawasi, en el sur de Gaza, mató a dos niños e hirió a otros, marcando las primeras muertes palestinas confirmadas desde la respuesta positiva de Hamás al plan, como informó Al Jazeera citando al Complejo Médico Nasser.

El ministerio de salud de Gaza, controlado por Hamás, reportó que 66 personas murieron por operaciones militares israelíes en las últimas 24 horas, elevando el total de fallecidos desde el inicio de la guerra a 67.074, una cifra que incluye civiles, combatientes y víctimas de hambruna inducida por el bloqueo. Periodistas internacionales siguen prohibidos por Israel de acceder independientemente a la Franja de Gaza desde hace casi dos años, lo que dificulta la verificación independiente de las reclamaciones de ambos lados, un problema señalado por organizaciones como Reporteros Sin Fronteras y la Federación Internacional de Periodistas, que han documentado restricciones que limitan la cobertura imparcial del conflicto.

Contexto histórico y humanitario del conflicto

La campaña militar israelí en Gaza fue lanzada en represalia al ataque liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en la muerte de cerca de 1.200 personas en comunidades del sur de Israel y el secuestro de 251 rehenes, incluyendo civiles, soldados y extranjeros, según registros oficiales israelíes validados por investigaciones independientes de la ONU. Desde entonces, el conflicto ha causado una crisis humanitaria masiva en Gaza, con más de 2 millones de residentes desplazados múltiples veces, un colapso del sistema de salud y una hambruna inminente en áreas del norte, como documentan informes de la ONU y la Cruz Roja Internacional. La destrucción estimada supera el 90% de las infraestructuras residenciales y civiles, dejando a Gaza en ruinas y exacerbando tensiones regionales que involucran a actores como Irán y Hezbollah. Este plan de Trump representa el intento más ambicioso hasta la fecha por resolver el impasse, pero su éxito dependerá de la voluntad de todas las partes de comprometerse más allá de las posiciones iniciales.

Información de la BBC y The Hindu.