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Nueve cosas que debes saber sobre el salón de baile de 250 millones de dólares que Trump está construyendo en la Casa Blanca

Las obras del salón de baile de 250 millones de dólares que el presidente Donald Trump está añadiendo a la Casa Blanca comenzaron esta semana, cuando los equipos de construcción iniciaron la demolición de la parte del ala este donde se construirá la nueva sala.

El presidente republicano y altos funcionarios de la Casa Blanca habían afirmado anteriormente que ninguna parte del edificio sería demolida durante la construcción.

El salón, con una superficie de 8.400 metros cuadrados, será mucho más grande que el edificio principal de la Casa Blanca, casi el doble. Trump afirma que tendrá capacidad para 999 personas sentadas.

En las redes sociales, Trump declaró que el salón de baile no costará “ni un centavo a los contribuyentes”, pues será financiado “por varios patriotas generosos, grandes empresas estadounidenses y, por supuesto, también con mi financiación privada”.

¿Por qué Trump está construyendo el salón de baile?

Trump considera que la Casa Blanca debe disponer de un gran salón de recepción. Con frecuencia ha criticado el reducido tamaño de la actual Sala Este, que solo acomoda a unas 200 personas sentadas. También reprochó a los presidentes anteriores que, para las cenas de Estado y grandes eventos, tuvieran que instalar carpas en el jardín sur.

¿Quién financia el proyecto de 250 millones?

Trump afirma que todo el costo del proyecto será cubierto por donaciones privadas y que no se utilizarán fondos públicos. La Casa Blanca prometió divulgar los nombres de los donantes y de las empresas que han contribuido, y algunos de ellos fueron invitados a una cena en la Sala Este la semana pasada. Sin embargo, la lista completa y los detalles de las donaciones aún no han sido publicados.

Aproximadamente 22 millones de dólares provinieron de YouTube (empresa subsidiaria de Google) como parte de un acuerdo que resolvió una demanda presentada por Trump en 2021.

La Casa Blanca tampoco ha revelado cuánto dinero ha invertido el propio Trump en el proyecto.

¿Por qué se está demoliendo parte del Ala Este?

El Ala Este es tradicionalmente la zona social de la Casa Blanca y se encuentra frente al Departamento del Tesoro, al otro lado de la East Executive Avenue. Es por esa entrada por donde normalmente acceden los invitados a los eventos.

El presidente y su principal portavoz, Caroline Leavitt, habían afirmado el verano pasado que el edificio principal de la Casa Blanca permanecería intacto durante las obras.

Trump dijo: “Estará muy cerca, pero no tocará el edificio principal”. Leavitt añadió: “Nada será demolido”.

Pero eso finalmente no fue cierto.

La Casa Blanca explicó que una demolición parcial es necesaria porque el Ala Este, donde se encuentran la oficina y el equipo de la Primera Dama, está siendo modernizada.

¿Puede Trump realmente construir el salón de baile?

Trump está avanzando con el proyecto, a pesar de no haber obtenido aún la autorización oficial de la Comisión Nacional de Planeamiento de la Capital, el organismo que supervisa las grandes obras en la región de Washington.

Trump nombró a su asesor cercano, Will Scharf, como jefe de dicha comisión. Scharf afirmó que solo los trabajos de reconstrucción requieren aprobación oficial, no las demoliciones.

¿Qué pasará con la Sala Este?

Según Trump, ese espacio se convertirá en un lugar donde los invitados podrán relajarse antes de las cenas, beber cócteles y disfrutar de aperitivos. Se eliminará un conjunto de ventanas para crear un pasillo entre la Sala Este y el nuevo salón de baile.

¿Cómo será el nuevo salón de baile?

Las imágenes publicadas por la Casa Blanca muestran un diseño muy similar al salón dorado del club y residencia privada de Trump, Mar-a-Lago (Palm Beach, Florida).

El proyecto ha crecido desde el anuncio original: pasó de 650 a 999 asientos, lo suficientemente grande, según Trump, para acoger la ceremonia inaugural. También añadió que todas las ventanas serán a prueba de balas.

¿Cuándo estará listo el salón de baile?

La Casa Blanca planea concluir las obras antes del final del segundo mandato de Trump, en enero de 2029, un plazo que el propio presidente describió como “ambicioso”.

¿Qué otros cambios ha hecho Trump en la Casa Blanca?

Sí. Renovó completamente el Despacho Oval, añadiendo numerosas pinturas, esculturas y elementos decorativos dorados.

Transformó el Jardín de las Rosas en una terraza pavimentada, izó enormes banderas en los jardines norte y sur y decoró una pared exterior con retratos de todos los presidentes, excepto de su predecesor demócrata, Joe Biden.

Trump también renovó el baño del famoso Dormitorio Lincoln y mandó colocar suelos de mármol en un pasillo que conduce al jardín sur.

¿Qué cambios ha tenido la Casa Blanca a lo largo del tiempo?

Desde el inicio de su construcción, en 1792, todos los presidentes estadounidenses han realizado alguna modificación en la Casa Blanca.

Los asesores de Trump afirman que el salón de baile forma parte de esa misma tradición.
Según la Asociación Histórica de la Casa Blanca, muchos proyectos fueron inicialmente criticados por su costo o grandiosidad, pero con el tiempo terminaron siendo aceptados.

Thomas Jefferson añadió las columnatas este y oeste.

Andrew Jackson construyó el Pórtico Norte y lo conectó con el Pórtico Sur, añadido por James Monroe tras la reconstrucción del edificio, que había sido incendiado durante la Guerra de 1812.

Theodore Roosevelt construyó el Ala Oeste para el Presidente y su equipo principal, mientras que Franklin D. Roosevelt añadió el Ala Este, que gradualmente se convirtió en el centro de las actividades sociales y de la oficina de la Primera Dama.

Una de las mayores renovaciones ocurrió durante el mandato de Harry Truman (1948–1952), cuando el edificio principal fue considerado estructuralmente inseguro. Ordenó una reconstrucción completa del interior, incluida la controvertida terraza en el segundo piso del Pórtico Sur.

Otras modificaciones notables incluyen el desarrollo del Jardín de las Rosas bajo John F. Kennedy y la transformación de la piscina —originalmente construida para las terapias de Franklin Roosevelt— en la sala de prensa por Richard Nixon.