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David Beckham recibe el título de caballero del Rey Carlos III

David Beckham, el icónico ex capitán de la selección inglesa de fútbol, ha sido oficialmente investido caballero por el rey Carlos III en una ceremonia solemne celebrada en el Castillo de Windsor. Este prestigioso honor, concedido por sus destacadas contribuciones al mundo del deporte y su dedicación a causas benéficas, le otorga el título de “Sir David Beckham”, un logro que él mismo ha calificado como “sin duda el momento más orgulloso de mi vida”. La ceremonia tuvo lugar el martes 4 de noviembre de 2025, varios meses después de que su nombre fuera anunciado en la lista de Honores de Cumpleaños del Rey en junio, y forma parte de una tradición que reconoce a individuos excepcionales en diversas áreas de la sociedad británica.​

Beckham, de 50 años, se presentó impecable con un traje de mañana gris de tres piezas, diseñado especialmente por su esposa Victoria, inspirado en los atuendos juveniles del monarca. Durante el ritual, se arrodilló ante el rey, quien le tocó los hombros con la espada en un gesto simbólico que data de siglos atrás, entregándole la medalla en su característico estuche rojo. El evento, que duró unos minutos pero cargado de emoción, también honró a otras figuras notables como el novelista Kazuo Ishiguro y la actriz Elaine Paige, destacando la diversidad de contribuciones reconocidas por la Corona.​

Un momento de orgullo familiar y emoción contenida

La ceremonia fue un evento profundamente personal para Beckham, quien creció en un modesto barrio del este de Londres, en Leytonstone, soñando con convertirse en futbolista profesional. Acompañado por su esposa Victoria Beckham, ahora conocida formalmente como Lady Victoria, y sus padres Ted y Sandra, el exjugador no ocultó su emoción lágrimas brotaron de sus ojos al recibir la distinción, un sentimiento que describió como abrumador y que lo acompañó durante meses tras enterarse de la nominación. “Lloré cuando lo supe por primera vez, y probablemente seguí llorando durante varios meses después”, confesó a la prensa británica, atribuyendo esa sensibilidad emocional a su madre.​

Tres de sus cuatro hijos —Romeo (23 años), Cruz (20) y Harper (14)— estuvieron presentes para apoyarlo, aunque su hijo mayor, Brooklyn (26), no asistió, en medio de rumores sobre tensiones familiares que la pareja ha negado públicamente. Beckham bromeó sobre cómo sus hijos ahora lo llamarán “Sir Papá” y sus padres podrían referirse a él como “Sir Hijo”, añadiendo un toque de humor a la solemnidad del día. En una breve conversación con el rey Carlos III, quien sonrió y rio durante el intercambio, Beckham mencionó cómo el monarca había influido en su elección de vestimenta: “Miré fotos del rey cuando era joven con trajes y le dije a mi esposa que quería algo así; él quedó bastante impresionado”, relató, destacando la admiración mutua.​

Victoria, por su parte, compartió su orgullo en Instagram con un mensaje conmovedor: “Desde el momento en que te conocí hace tantos años, has sido tan dedicado a representar a tu país. En el campo o fuera de él, nadie representa a Inglaterra o a nuestra familia real mejor que tú. Verte honrado por el Rey hoy es un momento que atesoraré siempre”. Ella misma lució un elegante vestido negro diseñado por su propia firma, con el cabello recogido en un moño sofisticado, coordinando el atuendo familiar en tonos oscuros para resaltar la ocasión.​

Carrera futbolística legendaria y legado global

La trayectoria de David Beckham en el fútbol es una de las más brillantes en la historia del deporte británico, marcada por talento, determinación y un impacto cultural que trasciende las canchas. Debutó en la Premier League con el Manchester United en 1995, formando parte del legendario equipo que conquistó la Liga de Campeones en 1999 con una remontada épica contra el Bayern Munich, gracias a dos goles en los minutos finales. En total, ganó seis títulos de Premier League, dos Copas FA y una Copa Intercontinental con el United, anotando 85 goles en su carrera de clubes y convirtiéndose en un maestro de los pases precisos y los tiros libres curvados que inspiraron la película Bend It Like Beckham en 2002.​

Beckham representó a Inglaterra en 115 partidos internacionales entre 1996 y 2009, anotando 17 goles y siendo el único jugador inglés en marcar en tres Copas del Mundo diferentes: 1998 en Francia, 2002 en Corea-Japón y 2006 en Alemania. Su paso por el Real Madrid (2003-2007) incluyó una Liga española en 2007 y el título de La Liga, mientras que en el LA Galaxy de la MLS (2007-2012) ayudó a popularizar el fútbol en Estados Unidos. Préstamos al AC Milan y su retiro en el Paris Saint-Germain en 2013 cerraron una carrera que lo vio jugar en cinco países, acumulando trofeos y admiradores en todo el mundo.​

Más allá del campo, Beckham se convirtió en un ícono de la moda en 1998 fue nombrado el hombre más elegante del año por GQ, y ha modelado para marcas como H&M, Armani y Boss. Su imagen pulida y carismática lo posicionó como un puente entre el deporte y la cultura pop, influyendo en generaciones de atletas y aficionados. Incluso después de retirarse, su rol como copropietario del Inter Miami CF en la MLS ha impulsado el crecimiento del fútbol en América, atrayendo estrellas como Lionel Messi y expandiendo su legado empresarial.​

Contribuciones clave a los Juegos Olímpicos de 2012 y promoción del deporte británico

Beckham jugó un papel pivotal en la exitosa candidatura de Londres para albergar los Juegos Olímpicos de 2012, actuando como embajador principal desde las primeras etapas. Su participación en campañas promocionales, incluyendo videos y eventos internacionales, fue crucial para convencer al Comité Olímpico Internacional (COI) de que el Reino Unido podía organizar un evento de primer nivel. Aunque una lesión en el tendón de Aquiles lo dejó fuera de la competencia, portó la antorcha olímpica en el estadio de Wembley el 27 de julio de 2012, en un momento icónico que simbolizó la unidad nacional.​

Antes de la ceremonia de apertura, Beckham disputó un amistoso contra Brasil en Wembley, donde marcó un gol de falta que emocionó a la multitud y reforzó su estatus como héroe deportivo. Su involucramiento incluyó no solo la promoción, sino también esfuerzos para inspirar a jóvenes atletas, colaborando en programas educativos y de legado post-olímpico que beneficiaron a comunidades locales. Estos Juegos, que atrajeron a más de 10.500 atletas de 204 países y generaron un impacto económico de miles de millones, deben en gran parte su éxito a figuras como Beckham, quien ayudó a transformar Londres en un epicentro global del deporte durante esos veranos memorables.​

Su compromiso con el deporte británico continúa hoy como embajador de la Fundación del Rey desde 2024, promueve iniciativas educativas sobre naturaleza y horticultura para jóvenes, alineándose con los intereses del monarca en la sostenibilidad. Además, a través de su fundación con el Inter Miami, usa el fútbol para empoderar comunidades desfavorecidas, ofreciendo clínicas y programas que fomentan la inclusión y el desarrollo personal.​

Compromiso duradero con la caridad, UNICEF y causas globales

Desde 2005, Beckham ha sido embajador de buena voluntad de UNICEF, la agencia de las Naciones Unidas para la infancia, dedicando dos décadas a defender los derechos de los niños en todo el mundo. Ha realizado misiones en países como Sierra Leona, Filipinas, Camboya, Suazilandia e Indonesia, visibilizando crisis como la desnutrición infantil, la epidemia de VIH/SIDA, la violencia doméstica y desastres naturales, incluyendo la sequía en el Cuerno de África y el tifón Haiyan en 2013. Sus viajes han documentado historias impactantes, como la de niños afectados por el ébola en África Occidental, ayudando a recaudar fondos y concienciación para programas de vacunación y educación.​

En 2015, lanzó el “7 The David Beckham UNICEF Fund”, una iniciativa que en sus primeros años benefició a miles de niños, especialmente niñas, combatiendo barreras como el acoso escolar, el matrimonio infantil y la falta de acceso a la educación. El fondo apoya proyectos contra la violencia en escuelas, como en comunidades indígenas de Indonesia, y promueve la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU. Beckham participó en la Asamblea General de la ONU en 2015 para abogar por los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la infancia, y lanzó campañas como #EndViolence, que incluye un cortometraje sobre el trauma a largo plazo del abuso infantil, visto por millones y traducido a múltiples idiomas.​

Otras contribuciones incluyen su labor con Malaria No More UK, donde ha impulsado esfuerzos para erradicar la malaria mediante mosquiteros y tratamientos accesibles, y su rol en la Fundación del Rey, enfocada en la educación ambiental. Como un “gran realista” autoproclamado, Beckham ha enfatizado el orgullo por su país y la monarquía, viajes globales donde la gente admira la familia real británica. Este knighthood no solo corona su carrera deportiva, sino que valida su transformación en un filántropo global, cuya humildad —a pesar de los escándalos pasados, como las filtraciones de emails en 2017 sobre su frustración con el sistema de honores— sigue inspirando. Su representante siempre ha defendido que esas historias eran manipuladas, y hoy, su legado de servicio público brilla más que nunca.