Francia lidera a varias naciones en el reconocimiento del estado palestino en medio de la ira por la conducta de Israel en la guerra de Gaza
Naciones Unidas, Nueva York — Francia, junto con un grupo de naciones occidentales, anunció formalmente su reconocimiento al Estado palestino durante una cumbre en la ONU este lunes, un paso que intensifica el aislamiento internacional de Israel en medio de su ofensiva militar en Gaza y la expansión acelerada de asentamientos en la Cisjordania ocupada. Este movimiento diplomático se produce en un contexto de creciente frustración global por la prolongada crisis humanitaria en Gaza, donde se reportan más de 65.000 muertes palestinas según el ministerio de salud controlado por Hamás, y por las acciones israelíes que incluyen bombardeos intensos y restricciones al acceso humanitario. Países como Mónaco, Malta, Luxemburgo, Andorra, Bélgica y otros se unieron al anuncio en una cumbre de alto nivel sobre la solución de dos Estados, copresidida por Francia y Arabia Saudita, con la participación de líderes mundiales y representantes de más de 50 naciones. Bélgica, por su parte, condicionó la efectividad legal de su reconocimiento a la remoción de Hamás del poder y la liberación de todos los rehenes retenidos desde el ataque del 7 de octubre de 2023. Esta cumbre, realizada en el marco de la 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU, representa un esfuerzo colectivo para revivir las negociaciones estancadas y contrarrestar el deterioro de las perspectivas de paz en la región.
El presidente francés Emmanuel Macron, en su discurso ante la Asamblea General, subrayó que el reconocimiento de un Estado palestino es “la única solución viable que permitirá a Israel vivir en paz y seguridad”, describiéndolo explícitamente como una “derrota para Hamás” al deslegitimar su control sobre Gaza y promover un gobierno palestino reformado. “Debemos hacer todo lo que esté en nuestro poder para preservar la posibilidad misma de una solución de dos Estados, con Israel y Palestina viviendo lado a lado en paz y seguridad”, declaró Macron, enfatizando que este acto no resta derechos al pueblo israelí, al que Francia ha respaldado consistentemente desde el inicio del conflicto. Macron también condenó el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 como una “herida abierta para el alma israelí y para nuestra conciencia universal”, pero advirtió contra los peligros de guerras interminables que perpetúan el ciclo de violencia. En el mismo evento, el secretario general de la ONU, António Guterres, describió la situación en Gaza como “intolerable e inaceptable”, afirmando que la solución de dos Estados es “la única salida de esta pesadilla interminable” y defendiendo que la estatalidad palestina “es un derecho inherente, no una recompensa condicionada”, ya que su negación solo empodera a extremistas en todo el mundo.
El anuncio de Francia se suma a las declaraciones recientes del Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal, que reconocieron la estatalidad palestina durante el fin de semana previo, elevando el total a más de 150 Estados miembros de la ONU que ahora la respaldan, lo que equivale aproximadamente al 81% de los países del mundo. Sin embargo, este avance diplomático sigue siendo en gran medida simbólico sin el apoyo de Estados Unidos, que posee poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU y optó por no asistir a la cumbre, manteniendo su posición de que el reconocimiento debe surgir de negociaciones directas entre israelíes y palestinos. La cumbre busca no solo intensificar los esfuerzos para revivir la solución de dos Estados, sino también establecer un marco práctico para la paz, incluyendo reformas palestinas como elecciones libres y un gobierno sin Hamás, pero enfrenta desafíos significativos tras casi dos años de derramamiento de sangre en Gaza y el proliferación de asentamientos israelíes en Cisjordania, que han erosionado el territorio viable para un futuro Estado palestino.
Respuesta furiosa de Israel y tensiones regionales
La decisión ha generado una respuesta airada y unificada en Israel, donde funcionarios de alto nivel la han calificado como un “premio al terrorismo” que socava la seguridad nacional. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, declaró antes de la cumbre que tanto Estados Unidos como Israel “no participarán en esta farsa diplomática” y expresó una profunda decepción hacia Macron, recordando el apoyo inicial de Francia a Israel tras el ataque de Hamás. “El 8 de octubre estabas con Israel, hablaste de los rehenes. Hoy sigues adelante, dejando atrás a los rehenes”, acusó Danon, refiriéndose directamente a los países que han optado por el reconocimiento unilateral. En una reunión semanal del gobierno israelí el domingo, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que Israel combatirá en la ONU y otros foros internacionales contra “la propaganda calumniosa dirigida contra nosotros” y rechazó las llamadas a crear un Estado palestino, argumentando que esto “pondría en peligro nuestra existencia y constituiría un premio absurdo al terrorismo”. Netanyahu también anunció que revelaría la posición oficial de Israel en su próximo discurso ante la Asamblea General y en reuniones con el presidente estadounidense Donald Trump.
Por su parte, el ministro de seguridad nacional de extrema derecha, Itamar Ben-Gvir, exigió “contramedidas inmediatas”, incluyendo “la aplicación inmediata de soberanía en Judea y Samaria y el desmantelamiento total de la Autoridad Palestina”. Judea y Samaria es el término bíblico utilizado comúnmente en Israel para referirse a la Cisjordania ocupada, un área donde Israel ha acelerado la construcción de asentamientos, lo que complica aún más las perspectivas de un Estado palestino contiguo. Esta retórica refleja divisiones internas en el gobierno israelí, con facciones de ultraderecha presionando por anexiones territoriales en respuesta a presiones internacionales, mientras que críticos globales argumentan que tales acciones violan el derecho internacional y perpetúan el conflicto.
Impulso diplomático y contexto histórico
El reconocimiento liderado por Francia posiciona a Estados Unidos como el único miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU que no ha respaldado la estatalidad palestina, destacando un creciente aislamiento de Washington y Tel Aviv en el escenario global. “Esta última ola de reconocimientos refuerza cuán atípicos se han vuelto Israel y EE.UU. en este tema en comparación con el resto del mundo”, explicó Daniel Forti, analista senior de la ONU en el Crisis Group, en una entrevista con medios internacionales. Los esfuerzos palestinos por obtener el reconocimiento pleno como Estado miembro en la ONU datan de 2011, cuando presentaron su primera solicitud formal; actualmente, Palestina ostenta el estatus de Estado observador no miembro, concedido en noviembre de 2012 por la Asamblea General. Para lograr la membresía plena, se requiere al menos nueve votos a favor en el Consejo de Seguridad de 15 miembros, sin veto de ninguno de los cinco permanentes: EE.UU., Francia, China, Reino Unido y Rusia. Estados Unidos ha ejercido su veto en múltiples ocasiones alineado con la política exterior israelí, incluyendo el bloqueo de una resolución el año pasado que buscaba reconocer un Estado palestino.
La decisión de Francia genera fricciones directas con EE.UU., donde el presidente Donald Trump expresó recientemente su desacuerdo con el Reino Unido por sus planes de reconocimiento, aunque evitó especificar medidas para presionar a Israel a finalizar la guerra. Expertos como Forti señalan que “Washington sabe que el reconocimiento podría resultar en un gesto vacío si no se respalda con acciones más fuertes, como sanciones bilaterales contra Israel, medidas de la Unión Europea o pasos adicionales en la ONU”. EE.UU. parece apostar a que otros países no escalarán más allá de gestos simbólicos en el corto plazo, pero la dinámica podría cambiar con el creciente apoyo internacional.
El debate en la cumbre del lunes se basa en la adopción de la Declaración de Nueva York a principios de septiembre por 142 miembros de la ONU, un documento que detalla pasos concretos hacia una solución de dos Estados y promueve un gobierno palestino libre de Hamás. Según un comunicado del Palacio del Elíseo, “la iniciativa del 22 de septiembre se ancla en compromisos tangibles transmitidos por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, al presidente Macron, incluyendo una ley sobre prisioneros, reformas al sistema educativo y la realización de elecciones en un marco electoral mejorado”. Abbas, quien participó en la cumbre vía video debido a la denegación de visa estadounidense, instó a más naciones a unirse y prometió reformas internas, como elecciones dentro de un año tras un alto el fuego. Este impulso diplomático también refleja el rol de la sociedad civil, como el Llamado de París por la Solución de Dos Estados lanzado en junio de 2025 por el Foro de Paz de París, que reunió a líderes israelíes y palestinos para presionar por un cese al fuego, la liberación de rehenes y acceso humanitario a Gaza.
En un contexto más amplio, el apoyo a la estatalidad palestina ha ganado terreno a medida que la crisis en Gaza se agrava, con naciones como Japón indicando que anunciará su reconocimiento pronto, y Dinamarca y Países Bajos considerando pasos similares bajo ciertas condiciones. Históricamente, la resistencia provenía de potencias europeas que insistían en que la estatalidad debía negociarse con Israel, pero el cambio de postura en países como Francia, Reino Unido y otros marca un giro significativo, influenciado por la devastación en Gaza y la percepción de que las acciones israelíes están cerrando la ventana para una paz duradera.
