El mensaje en video de Elon Musk “Lucha o muere” en el mitin de extrema derecha en Londres
La capital británica, Londres, fue escenario este sábado de intensos enfrentamientos durante una de las protestas de extrema derecha más grandes registradas en la historia de Gran Bretaña, con una participación estimada entre 110.000 y 150.000 personas, superando ampliamente las expectativas de los organizadores. La Policía Metropolitana reportó 25 arrestos y 26 agentes heridos, incluyendo cuatro casos graves, en un evento marcado por la violencia y la polarización política, según informes oficiales y análisis de organizaciones especializadas en extremismo.
Enfrentamientos y respuesta policial
Los disturbios se desataron en las afueras del mitin principal, cuando grupos de manifestantes intentaron forzar su entrada en “áreas estériles” designadas por la policía para separar a los participantes de los contramanifestantes. Estas zonas de seguridad fueron establecidas para evitar choques directos, pero la tensión escaló rápidamente, llevando a escenas de violencia que incluyeron lanzamientos de objetos y agresiones físicas contra los oficiales. La Policía Metropolitana, que desplegó aproximadamente 1.000 agentes en una operación masiva de contención, describió el incidente como “violencia inaceptable” en un comunicado oficial emitido esa misma noche.
El subcomisario Matt Twist, en una rueda de prensa posterior, enfatizó que, aunque una porción significativa de los asistentes ejerció su derecho legítimo a la protesta pacífica, un grupo considerable llegó con claras intenciones de confrontación. “Estos individuos enfrentaron a nuestros oficiales con abusos físicos y verbales, y realizaron esfuerzos determinados para romper las cordones de seguridad implementados para proteger a todos los involucrados”, detalló Twist. Las lesiones reportadas entre los agentes fueron variadas y serias: desde dientes rotos y una posible fractura nasal, hasta conmociones cerebrales y un disco prolapsado en la espalda, lo que requirió atención médica inmediata en hospitales locales, según datos verificados por el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, respondió de inmediato a través de un comunicado en el sitio web del gobierno británico, condenando enérgicamente “a aquellos que han atacado e herido a oficiales de policía” y reafirmando que “cualquier persona involucrada en actividades criminales enfrentará el pleno rigor de la ley”. Esta postura se alinea con políticas gubernamentales recientes para combatir el extremismo, respaldadas por reportes del Home Office, que destacan un aumento en incidentes violentos relacionados con protestas antiinmigración en los últimos años.
Por otro lado, una contramanifestación organizada por el grupo antirracista Stand Up to Racism atrajo a unos 5.000 participantes, quienes se reunieron a aproximadamente una milla al norte del sitio principal. Esta marcha pacífica buscaba contrarrestar los mensajes de odio, y los organizadores reportaron un ambiente de solidaridad, con discursos enfocados en la unidad contra el racismo. Fuentes como The Guardian y BBC News, medios con amplia cobertura en temas de derechos humanos, confirmaron que no se registraron incidentes significativos en esta contraprotesta, gracias al efectivo despliegue policial.
‘Necesitamos ser escuchados’
El evento, denominado “Unite the Kingdom” por su organizador principal, el activista Tommy Robinson, reunió a una multitud diversa que marchó a través del icónico Puente de Westminster antes de concentrarse cerca de Downing Street, la residencia oficial del primer ministro. Muchos asistentes portaban banderas inglesas y de la Union Jack, simbolizando un patriotismo que, según los organizadores, buscaba destacar preocupaciones sobre inmigración y libertad de expresión. Robinson, cuyo nombre real es Stephen Yaxley-Lennon y que cuenta con un historial de condenas penales por delitos como fraude y alteración del orden público, promocionó la protesta en sus redes sociales como un “festival de libertad de expresión” para “millones de patriotas”.
Organizaciones expertas en monitoreo de extremismo, como Hope Not Hate, que ha seguido estos eventos por más de una década, calificaron la manifestación como “probablemente la mayor de extrema derecha en la historia británica”. Joe Mulhall, director de investigación de Hope Not Hate, explicó en una entrevista con la BBC que el mitin atrajo a “una serie de extremistas conocidos”, incluyendo facciones que van desde nacionalistas hasta grupos antiislámicos. Georgios Samaras, profesor asistente de política pública en el King’s College de Londres, agregó en un análisis publicado en sitios académicos que este evento demostró una convergencia de “múltiples facciones dentro de la extrema derecha”, incorporando tanto a veteranos como a nuevos simpatizantes atraídos por el clima político actual.
Este mitin se enmarca en un contexto más amplio de tensiones sociales en el Reino Unido, exacerbadas por el Brexit y el ascenso del partido Reform UK, liderado por Nigel Farage, que según encuestas recientes de YouGov y Ipsos, lidera en preferencias entre votantes con posturas antiinmigración. Sigue a una serie de disturbios antiinmigración ocurridos el año pasado en ciudades como Liverpool y Manchester, donde Robinson fue señalado por incitar la violencia mediante publicaciones incendiarias en plataformas como X, según investigaciones de fact-checkers como Full Fact.
Robinson celebró el evento en X con una publicación que mostraba imágenes de la multitud: “Millones de patriotas… en una muestra de unidad patriótica como nada visto antes”. Asistentes como Emily Rose, quien viajó desde Glasgow, Escocia, y lució un vestido con la bandera Union Jack, compartieron su motivación con AFP: “No podía creer el tamaño de la multitud. Sabía que necesitaba estar aquí porque necesitamos ser escuchados”. Otros, como Ritchie, un joven de 28 años que prefirió no dar su apellido, expresaron preocupaciones sobre lo que perciben como “una invasión” de solicitantes de asilo que cruzan el Canal de la Mancha en botes pequeños, un tema recurrente en debates migratorios respaldado por datos del Home Office que reportan más de 20.000 cruces anuales en los últimos años.
Homenaje a Charlie Kirk
Un elemento destacado del mitin fue el homenaje recurrente a Charlie Kirk, un activista estadounidense de derecha y cercano aliado del ex presidente Donald Trump, fundador de Turning Point USA. Robinson dedicó explícitamente el evento a Kirk en sus publicaciones, y varios manifestantes carriedon carteles con su imagen, junto a lemas como “detengan los botes” (stop the boats), que alude a la política de control migratorio, y críticas directas al primer ministro laborista Keir Starmer, acusado de ser blando con la inmigración.
Kirk, conocido por su influencia en círculos conservadores estadounidenses, ha sido una figura controvertida por promover narrativas antiinmigrantes y teorías conspirativas, según perfiles en medios como The New York Times. En el mitin, su mención sirvió para conectar el evento con movimientos de derecha globales, atrayendo a participantes que ven en él un símbolo de resistencia contra lo que llaman “políticas progresistas”.
Oradores de extrema derecha
El escenario principal contó con intervenciones de figuras internacionales de extrema derecha, lo que subrayó el carácter transnacional del evento. Elon Musk, el multimillonario sudafricano-estadounidense y CEO de empresas como Tesla y SpaceX, participó mediante un mensaje en video, donde advirtió dramáticamente: “Están en una situación fundamental aquí. La izquierda es el partido del asesinato y de celebrar el asesinato. Ya sea que elijan la violencia o no, la violencia vendrá a ustedes. O luchan o mueren”. Estas declaraciones, ampliamente citadas por BBC News y The Guardian, generaron controversia y fueron criticadas por promover la polarización.
Otros oradores incluyeron a Eric Zemmour, político francés de extrema derecha y excandidato presidencial, quien reiteró la teoría conspirativa de la “Gran Reemplazo”, alegando que los inmigrantes no blancos están suplantando deliberadamente a las poblaciones europeas blancas. Esta idea, desmentida por expertos en demografía de instituciones como la ONU y el Pew Research Center, es un pilar en discursos nacionalistas. Petr Bystron, del partido antiinmigrante Alternativa para Alemania (AfD), también habló, enfocándose en temas de soberanía y crítica a la Unión Europea.
En respuesta, Ed Davey, líder de los Liberal Demócratas, publicó en redes sociales una condena firme: “Estos matones de extrema derecha no hablan por Gran Bretaña”, criticando tanto a Musk como las escenas violentas. Desde la contramanifestación, la diputada laborista Diane Abbott, con décadas de experiencia en temas de raza y migración, acusó a Robinson de esparcir “tonterías y mentiras peligrosas” sobre los solicitantes de asilo, instando a la solidaridad en una entrevista con Sky News.
El mitin resalta preocupaciones crecientes sobre el extremismo en el Reino Unido, donde hoteles destinados a alojar solicitantes de asilo han sido atacados en protestas recientes, según reportes de Amnesty International y Human Rights Watch. La Policía Metropolitana ha iniciado investigaciones exhaustivas para identificar y procesar a más involucrados, con énfasis en prevenir futuras escaladas, respaldado por datos de inteligencia gubernamental.
