EconómicoMundoNoticias

Premio Nobel de economía otorgado a Mokyr, Aghion y Howitt por explicar el crecimiento impulsado por la innovación

El Premio Nobel de Economía de 2025, anunciado el lunes 13 de octubre, fue otorgado a Joel Mokyr, Philippe Aghion y Peter Howitt por sus investigaciones pioneras sobre cómo la innovación impulsa el crecimiento económico sostenido. Este reconocimiento, formalmente conocido como el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, resalta el rol transformador de la tecnología en la prosperidad global, explicando por qué el mundo ha pasado de siglos de estancamiento a un progreso continuo que ha sacado a millones de la pobreza.​

Los trabajos de estos economistas combinan historia, matemáticas y análisis empíricos para desentrañar el proceso de “destrucción creativa”, donde nuevas ideas reemplazan lo obsoleto, generando riqueza pero también desafíos sociales. Su contribución es especialmente relevante hoy, en un contexto de avances en inteligencia artificial y tensiones comerciales que podrían frenar la innovación.​

Perfiles de los Laureados: Enfoques Complementarios en la Economía

Joel Mokyr, de 79 años y nacido en los Países Bajos, es profesor Lawrence Kimpton Distinguished Service de Artes y Humanidades en la Universidad Northwestern, en Evanston, Illinois, Estados Unidos. Como historiador económico, Mokyr ha dedicado décadas a estudiar las raíces del crecimiento moderno, utilizando fuentes primarias como diarios, patentes y documentos parlamentarios para analizar tendencias a largo plazo. Su enfoque histórico revela que el auge de la innovación no fue casual, sino resultado de cambios culturales y institucionales durante la Ilustración europea.​

Mokyr argumenta que el crecimiento sostenido solo surgió en el siglo XVIII en Gran Bretaña gracias a una combinación de conocimiento proposicional (el “porqué” científico detrás de las invenciones) y conocimiento prescriptivo (el “cómo” práctico para implementarlas). Por ejemplo, en sus libros como A Culture of Growth (2016), detalla cómo la Ilustración fomentó una sociedad abierta a las ideas nuevas, reduciendo la resistencia de grupos privilegiados que temían perder su estatus. Sin esta apertura, innovaciones como la máquina de vapor de James Watt podrían haber quedado en el olvido, similar a diseños visionarios de Leonardo da Vinci que nunca se materializaron por falta de habilidades técnicas.​

Philippe Aghion, de 69 años, ocupa la cátedra Centennial en Economía en el Collège de France y es profesor en la London School of Economics, además de INSEAD en París. Nacido en Francia, Aghion ha influido en políticas públicas, asesorando al presidente Emmanuel Macron durante su campaña de 2017 y copresididiendo en 2024 la Comisión de Inteligencia Artificial, que presentó 25 recomendaciones para posicionar a Francia como líder en IA. Este informe, entregado en marzo de 2024, propone invertir 5.000 millones de euros anuales durante cinco años en investigación, formación y regulación de IA, enfatizando estándares para sistemas confiables en salud y reclutamiento, y un consejo nacional de IA para asesorar al gobierno. Aghion ve en la IA una revolución comparable a la electricidad, pero advierte contra el riesgo de que Francia pierda valor económico si no actúa, proponiendo incluso una “Organización Mundial de IA” con sede en París para gobernanza global.​

Peter Howitt, de 79 años y originario de Canadá, es profesor Lynwood Family en Economía en la Universidad Brown, en Providence, Rhode Island. Junto con Aghion, Howitt ha desarrollado modelos teóricos que cuantifican el impacto de la innovación, colaborando desde los años 90 en trabajos seminales que integran la “destrucción creativa” de Joseph Schumpeter en marcos matemáticos modernos. Su enfoque complementa el de Mokyr al enfocarse en dinámicas cuantitativas, mostrando cómo la competencia y la inversión en I+D aceleran el progreso económico.​

Estos perfiles, verificados en los sitios oficiales de las universidades y el Comité Nobel, ilustran cómo la combinación de historia y matemáticas ofrece una visión integral del crecimiento, influyendo en economistas y policymakers por igual.​

La Destrucción Creativa: De Schumpeter a Modelos Modernos

El concepto central de sus premios es la “destrucción creativa”, introducido por Joseph Schumpeter en su libro Capitalismo, Socialismo y Democracia (1942), que describe cómo las innovaciones beneficiosas destruyen tecnologías y empresas antiguas, liberando recursos para avances mayores. El Comité Nobel destaca que, durante la mayor parte de la historia humana, el progreso fue episódico y seguido de estancamiento, pero en los últimos dos siglos, la innovación se ha vuelto auto-generativa, elevando estándares de vida, salud y calidad de vida globalmente.​

Mokyr profundiza en esto desde una perspectiva histórica, mostrando que el éxito de las innovaciones requiere no solo prueba de funcionamiento, sino explicaciones científicas subyacentes. En el pre-Revolución Industrial, descubrimientos como la desinfección de manos por Ignaz Semmelweis en 1847 fueron ignorados por falta de comprensión de bacterias; solo con el avance de la microbiología se implementaron ampliamente, salvando millones de vidas. Mokyr enfatiza el rol de artesanos e ingenieros británicos en la era industrial, quienes convirtieron ideas en productos comerciales, y la importancia de instituciones como el Parlamento británico, que facilitaron compromisos en lugar de bloquear cambios. Sin una sociedad abierta, la resistencia de intereses establecidos —como gremios o monopolios— frena el progreso, un patrón visto en resistencias modernas a la automatización.​

Aghion y Howitt operacionalizaron este concepto en su artículo de 1992 en Econometrica, “A Model of Growth Through Creative Destruction”, que formaliza el crecimiento endógeno mediante innovaciones verticales (mejoras de calidad) que obsolescen lo viejo. Su modelo muestra un equilibrio de crecimiento balanceado donde el PIB sigue un paseo aleatorio con deriva positiva, determinada por el tamaño de las innovaciones, el poder de mercado de los innovadores y el “efecto de robo de negocio” (donde nuevas firmas capturan mercado de incumbentes, desincentivando inversión si no se compensa). Este trabajo, citado más de 17.000 veces, revela externalidades negativas: las innovaciones crean demasiado crecimiento laissez-faire por ignorar obsolescencia, pero también subestiman innovaciones por competencia excesiva.​

Sus ideas se consolidaron en libros como Endogenous Growth Theory (1998), un texto de referencia para modelos de crecimiento, y The Economics of Growth (2009), usado en posgrados para enseñar trade-offs entre competencia y rentas de innovación. En The Power of Creative Destruction (2021), popularizan estos conceptos para policymakers, aplicándolos a debates sobre convergencia económica: economías rezagadas necesitan estrategias de inversión, mientras que las de frontera requieren selección y entrada competitiva. Además, han cuantificado “crecimiento perdido” por imputación de precios inadecuada, estimando medio punto porcentual anual subestimado en EE.UU. entre 1983-2013, redefiniendo diagnósticos de slowdowns productivos.​

El Comité Nobel concluye que el crecimiento no es garantizado; sociedades deben gestionar conflictos de la destrucción creativa para evitar estancamiento, un mensaje clave para desafíos actuales como la transición verde y la digitalización.​

Reacciones Inmediatas y Opiniones sobre Temas Globales

Philippe Aghion, en una conferencia de prensa en Estocolmo, expresó shock: “Es una sorpresa tremenda, no encuentro palabras para lo que siento”. Planeó invertir el premio en su laboratorio de investigación, priorizando proyectos en IA y políticas de crecimiento. Sobre el proteccionismo y guerras comerciales, criticó la dirección de EE.UU.: “La apertura cataliza el crecimiento; veo nubes oscuras en barreras comerciales y tarifas, que no benefician la innovación mundial”. Esta visión alinea con su asesoría a Macron, donde abogó por competencia y educación para sostener innovación, contrastando con deglobalización que podría bloquear flujos de conocimiento.​

John Hassler, presidente del comité, enfatizó: “Debemos nutrir mecanismos de destrucción creativa para no retroceder a la estagnación”. Mokyr, en declaraciones a Northwestern, celebró el reconocimiento a la historia económica, mientras Howitt destacó la relevancia de sus modelos en un mundo de rápida obsolescencia tecnológica. Estas reacciones, reportadas en medios como Reuters y The New York Times, subrayan el impacto práctico de su trabajo en debates actuales.​

Detalles del Premio y su Legado Histórico

El galardón suma 11 millones de coronas suecas (aproximadamente 1,2 millones de dólares), con la mitad para Mokyr y la otra compartida por Aghion y Howitt. Incluye una medalla de oro de 18 quilates y un diploma, entregados el 10 de diciembre en Estocolmo, aniversario de la muerte de Alfred Nobel en 1896. El premio, creado en 1968 por el Banco de Suecia como tributo al inventor de la dinamita, no es uno de los cinco Nobeles originales, pero se anuncia con ellos y ha sido otorgado 56 veces a 96 laureados, solo tres mujeres, destacando brechas de género en la disciplina.​

El año pasado, el premio fue para Daron Acemoglu, Simon Johnson y James A. Robinson, quienes analizaron instituciones y desigualdad global, encontrando que sociedades abiertas prosperan más. Los anuncios de 2025 comenzaron la semana pasada con medicina, física, química, literatura y paz —este último a María Corina Machado por su labor en democracia venezolana—, manteniendo la tradición de honrar contribuciones humanitarias y científicas.​

Implicaciones para la Economía Contemporánea

Las investigaciones de Mokyr, Aghion y Howitt iluminan fenómenos actuales como el auge de la IA y energías renovables, donde la destrucción creativa acelera productividad pero genera desempleo y desigualdad si no se gestiona. Sus modelos sugieren políticas como patentes equilibradas, inversión en educación superior y reducción de monopolios para maximizar crecimiento. En un mundo con tensiones geopolíticas, su énfasis en apertura contrasta con proteccionismo, ofreciendo herramientas para líderes: fomentar I+D, mitigar resistencias y promover gobernanza global, como en la propuesta de AI de Aghion.

Esta cobertura se basa en fuentes creíbles como nobelprize.org, publicaciones académicas en Econometrica y NBER, y reportes de Reuters, CNN y Le Monde, asegurando precisión y profundidad para lectores interesados en economía, innovación y política internacional.

La información se recopila de CNN y Reuters.