Canadá, Australia y Portugal se unen al Reino Unido en el reconocimiento de la soberanía palestina
Canadá, Australia y Portugal han anunciado su reconocimiento formal del Estado palestino, uniéndose al Reino Unido en un esfuerzo coordinado para impulsar la solución de dos Estados en medio de la escalada del conflicto en Gaza y los planes de expansión de asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. Estos pasos diplomáticos buscan revitalizar las negociaciones de paz y aislar las políticas que obstaculizan la coexistencia pacífica, según declaraciones oficiales y análisis de expertos internacionales.
Antecedentes del conflicto y el momento actual
El reconocimiento llega en un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, donde Israel ha intensificado su ofensiva militar en Gaza desde octubre de 2023, resultando en más de 65.200 muertes palestinas, según datos verificados por el Ministerio de Salud de Gaza y organizaciones como la ONU y Human Rights Watch. Al mismo tiempo, el gobierno israelí, liderado por Benjamin Netanyahu, ha aprobado planes para expandir asentamientos en Cisjordania, lo que la comunidad internacional considera ilegal bajo el derecho internacional, como se detalla en resoluciones de la ONU como la 2334 de 2016. Fuentes creíbles como Al Jazeera y The New York Times destacan que estas acciones han erosionado las perspectivas de un Estado palestino viable, prompting a respuestas diplomáticas de aliados tradicionales de Israel.
Este movimiento diplomático no es aislado; refleja un cambio en la postura de varios países occidentales ante la prolongada guerra en Gaza, que ha generado crisis humanitarias masivas, incluyendo desplazamientos masivos y escasez de alimentos y medicinas. La ONU ha reportado que más del 80% de la población de Gaza ha sido desplazada, y organizaciones como Amnistía Internacional han documentado violaciones sistemáticas de derechos humanos. En este escenario, el reconocimiento de Palestina busca empoderar a la Autoridad Palestina, vista como un actor moderado en comparación con Hamás, para fomentar reformas internas y negociaciones.
Detalles de los anuncios por país
Canadá: Compromisos para la paz y reformas
El primer ministro canadiense, Mark Carney, hizo el anuncio el domingo a través de un comunicado oficial, enfatizando el apoyo de Canadá para un futuro pacífico compartido entre el Estado de Palestina y el Estado de Israel. Carney acusó al gobierno israelí de trabajar “metódicamente” para bloquear la creación de un Estado palestino, una crítica respaldada por informes de think tanks como el Carnegie Endowment for International Peace, que analizan las políticas de asentamientos como obstáculos deliberados a la paz.
En su declaración, verificada por Reuters y CBC News, Carney destacó que el reconocimiento fortalece a los palestinos que buscan coexistencia pacífica y el fin del control de Hamás en Gaza. Específicamente, mencionó compromisos directos de la Autoridad Palestina a Canadá, incluyendo reformas en la gobernanza para mejorar la transparencia y combatir la corrupción, la organización de elecciones generales en 2026 donde Hamás no participará, y la desmilitarización del futuro Estado palestino para garantizar la seguridad regional. Estos elementos se alinean con esfuerzos internacionales previos, como los Acuerdos de Oslo de 1993, y buscan deslegitimar el extremismo sin recompensar el terrorismo, como lo ha reiterado el Departamento de Asuntos Globales de Canadá.
Australia: Enfoque en el alto el fuego y la solución de dos Estados
Simultáneamente, el primer ministro australiano Anthony Albanese y la ministra de Exteriores Penny Wong emitieron un comunicado conjunto anunciando el reconocimiento, describiéndolo como parte de un esfuerzo global para revivir la solución de dos Estados. Según el sitio oficial del gobierno australiano y cobertura de ABC News, esta decisión se coordinó con Canadá y el Reino Unido para maximizar su impacto diplomático. Albanese subrayó la urgencia de un alto el fuego inmediato en Gaza y la liberación de todos los rehenes retenidos desde el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023, que resultó en alrededor de 1.200 muertes israelíes y más de 250 secuestros, según datos de fuentes israelíes y la ONU.
El comunicado australiano insiste en que Hamás no debe tener ningún rol en el gobierno palestino futuro, alineándose con posiciones de la Unión Europea y Estados Unidos. Además, Australia ha comprometido recursos para ayuda humanitaria en Gaza, con más de 100 millones de dólares australianos destinados a través de agencias de la ONU, como se detalla en informes del Departamento de Asuntos Exteriores y Comercio. Este reconocimiento también responde a presiones domésticas en Australia, donde encuestas de YouGov indican un creciente apoyo público a la causa palestina entre la población joven y comunidades musulmanas.
Portugal: Una política exterior consistente
El ministro de Exteriores portugués, Paulo Rangel, confirmó el reconocimiento más tarde ese domingo desde la sede de la ONU en Nueva York, describiéndolo como la “realización de una línea fundamental y constante de la política exterior portuguesa”. Portugal ha apoyado históricamente la causa palestina, habiendo reconocido a Palestina en 1988 junto con otros países, pero este paso formaliza su posición en el contexto actual. Fuentes como Euronews y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Portugal destacan que esta decisión se basa en el compromiso de Lisboa con el derecho internacional y la resolución pacífica de conflictos, influenciado por su experiencia en mediación en África y Europa.
Rangel enfatizó el rol de Portugal en promover diálogos en la ONU, donde el país ha impulsado resoluciones para el alto el fuego. Este anuncio se produce en vísperas de la Asamblea General de la ONU, donde Portugal planea abogar por más reconocimientos, integrando su postura con la de la Unión Europea, que ha visto a miembros como España, Irlanda y Noruega reconocer a Palestina en mayo de 2024.
Coordinación con el Reino Unido y reacciones globales
Estos anuncios parecen haber sido orquestados con el del Reino Unido, donde el primer ministro Keir Starmer declaró que el reconocimiento “revive la esperanza de paz y una solución de dos Estados”. Starmer, en un discurso verificado por BBC y The Guardian, vinculó esta medida a la necesidad de contrarrestar el extremismo y fomentar negociaciones. El timing sugiere una estrategia aliada para presionar a Israel, especialmente ante su aislamiento creciente, como admitió Netanyahu la semana pasada, citando la necesidad de adaptar la economía israelí a sanciones potenciales, según Haaretz y Bloomberg.
Israel rechazó firmemente estos reconocimientos, con Netanyahu llamándolos un “premio” para Hamás y afirmando que un Estado palestino “no sucederá”. Estados Unidos, un aliado clave, mantiene su oposición, argumentando que el reconocimiento debe venir de negociaciones directas, como lo ha expresado el Departamento de Estado. Sin embargo, en la ONU, 147 de 193 miembros ya reconocen a Palestina, según el sitio oficial de la ONU, aunque el estatus de miembro pleno requiere aprobación del Consejo de Seguridad, bloqueada por el veto estadounidense.
Se espera que en la Asamblea General de la ONU esta semana, países como Francia se unan, con el presidente Emmanuel Macron indicando apoyo en declaraciones a Le Monde. Otros, como Bélgica y Luxemburgo, han expresado intenciones similares, basadas en reportes de Politico Europe.
Implicaciones simbólicas y presiones internacionales
Aunque simbólico, el reconocimiento resalta el apoyo global a Palestina y presiona a Israel para cesar expansiones en Cisjordania, donde más de 700.000 colonos israelíes residen en asentamientos considerados ilegales por la Corte Internacional de Justicia en su opinión de julio de 2024. En Occidente, la presión doméstica crece: en EE.UU., encuestas de Gallup muestran un declive en el apoyo a Israel entre demócratas, mientras que en Europa, movimientos como BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) ganan tracción.
Países como Países Bajos, España e Irlanda han amenazado boicots culturales, como al Festival de Eurovisión 2026 si Israel participa, según The Independent y RTVE. Además, sanciones económicas se han implementado: la UE ha restringido importaciones de asentamientos, y Noruega ha desinvertido fondos de pensiones de empresas israelíes, como detalla Reuters.
En resumen, estos reconocimientos marcan un punto de inflexión en la diplomacia internacional, promoviendo reformas palestinas y un alto el fuego, aunque el camino hacia la paz permanece desafiante ante la oposición israelí y la complejidad del conflicto. Expertos de think tanks como el Council on Foreign Relations sugieren que más acciones coordinadas podrían forzar negociaciones genuinas, beneficiando a ambas partes a largo plazo.
