Trump publica un video de IA mostrándolo arrojando sobre los manifestantes de No Kings
El sábado 18 de octubre de 2025, el presidente Donald Trump publicó en su plataforma de redes sociales, Truth Social, un video generado por inteligencia artificial (IA) que lo muestra en una cabina de combate, con una corona sobre la cabeza, pilotando un avión con la inscripción “KING TRUMP”, y arrojando lo que parece excremento o un liquido marrón sobre una muchedumbre de manifestantes.
El vídeo dura unos 19 segundos, y está acompañado por la canción “Danger Zone” de Danger Zone (Kenny Loggins), evocando la estética de la película Top Gun. El entorno que aparece en el clip se asemeja a la zona de Times Square en Nueva York; uno de los manifestantes a quienes parece apuntar el chorro marrón es el influencer de izquierdas Harry Sisson.
El vídeo fue publicado a pocas horas de que se desarrollaran las manifestaciones bajo el lema “No Kings”, lo que sugiere que fue diseñado para responder —mediante sátira, provocación o ambos— al despliegue ciudadano.
Qué son las protestas “No Kings”?
Las manifestaciones bajo el lema “No Kings” tuvieron lugar el sábado 18 de octubre de 2025 en todo Estados Unidos. Según los organizadores —entre ellos el grupo activista Indivisible— se realizaron más de 2.700 eventos en los 50 estados, con una asistencia estimada de más de 7 millones de personas.
Estas protestas operan como continuación de una jornada anterior en junio de 2025, en la que las movilizaciones se estimaron en alrededor de 5 millones en 2.000 eventos, lo que muestra un aumento cuantitativo significativo.
Los manifestantes acusan al gobierno de Trump de adoptar posturas autoritarias señalan el uso de agentes federales y militarizados, la erosión de derechos civiles, y el favorecimiento de las élites frente a las familias trabajadoras.
Contexto político y reacción del presidente
Poco antes de la jornada de protestas, Donald Trump había declarado: “No soy un rey”, en alusión a las acusaciones de que pretendía gobernar como un monarca o ejercer poder por encima de los mecanismos democráticos. Sin embargo, la publicación del vídeo contrasta con ese discurso, al mostrarle coronado y en una actitud claramente simbólica de dominio sobre manifestantes.
En declaraciones al regresar de Florida a Washington en dicho fin de semana, Trump calificó las protestas como “una broma” y afirmó que los manifestantes “no representan a este país”. Analistas políticos interpretan la publicación del vídeo como un signo de frustración del presidente ante el alcance y la visibilidad de las protestas.
Por su parte, los líderes organizadores de las manifestaciones comentaron que el hecho de que el presidente responda con este tipo de contenido es un indicador de la tensión creciente entre el poder institucional y la movilización ciudadana.
Importancia y cuestiones de fondo
Uso de IA con fines políticos
El vídeo se inscribe en una tendencia creciente de uso de contenidos generados por IA con fines de propaganda política o provocación simbólica. Trump y su equipo ya habían difundido con anterioridad vídeos alterados digitalmente que mostraban figuras políticas de forma grotesca o caricaturesca. Este caso pone de manifiesto los desafíos éticos y comunicativos que surgen cuando la tecnología se emplea para manipular la imagen pública o ridiculizar a fuerzas de oposición.
Polarización y tono del discurso
El hecho de que un mandatario en funciones publique un vídeo satírico que muestra un acto simbólico de violencia (aunque ficticio) contra manifestantes plantea preguntas serias sobre el tono de la comunicación política. ¿Dónde está el límite entre la sátira o el trolling político y el fomento de hostilidad hacia ciudadanos que ejercen su derecho a protestar? Este episodio alimenta el debate sobre hasta qué punto la democracia tolera la provocación simbolizada en el poder.
Ciudadanía movilizada vs. institucionalidad
Las protestas “No Kings” reflejan una movilización ciudadana amplia que se presenta como un contrapeso a lo que sus promotores definen como una tendencia autoritaria del gobierno. Que la cifra de 7 millones sea real (o aproximada) sitúa las manifestaciones entre las mayores de la historia reciente de EE.UU. Que el presidente responda mediante un contenido simbólico agresivo es interpretado como un reflejo de que el poder institucional percibe amenaza de la movilización.
Planteamientos democráticos de fondo
Las etiquetas del tipo “rey”, “monarca” o “tirano” que circulan en torno a Trump apuntan a una reflexión más amplia sobre los límites del poder presidencial, la rendición de cuentas y la separación de poderes. En ese sentido, el hecho simbólico de coronarse (o que otros lo representen así) y atacar a manifestantes abona esa narrativa de acumulación de poder.
La publicación del vídeo de IA por parte de Donald Trump –en el que se le ve pilotando un avión marcado “KING TRUMP”, coronado y lanzando lo que parece excremento sobre manifestantes de las marchas “No Kings”– representa un cruce significativo entre tecnología, política, movilización ciudadana y simbología del poder. Las protestas del 18 de octubre, con millones de participantes, enviaron un mensaje de resistencia frente a lo que varios sectores consideran un despliegue autoritario. La respuesta del presidente, en tono provocador y simbólico, plantea interrogantes importantes sobre la naturaleza del poder, el papel de la comunicación digital y los límites de la satira política en democracia.
