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Netanyahu ordena al ejército israelí reanudar ataques en Gaza tras frágil alto el fuego

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tomó una decisión drástica el martes al ordenar a las fuerzas armadas de Israel que ejecuten de inmediato “ataques poderosos” en la Franja de Gaza, en respuesta a lo que su oficina describió como una clara violación del frágil cese al fuego mediado por Estados Unidos. Esta orden llegó tras una serie de tensiones crecientes, incluyendo el supuesto fuego de Hamás contra tropas israelíes en el sur de Gaza y la entrega de restos que Israel identificó como pertenecientes a un rehén ya recuperado previamente en la guerra. Periodistas de Associated Press y testigos presenciales reportaron intensos disparos de tanques y explosiones en múltiples zonas, como Gaza Ciudad, Deir al-Balah y Rafah, lo que confirmó el inicio de una escalada militar que puso en jaque el acuerdo alcanzado apenas tres semanas antes, el 10 de octubre de 2025. Netanyahu enfatizó en una declaración oficial que estas acciones eran necesarias para defender la integridad del pacto, que forma parte del plan de paz de 20 puntos propuesto por el presidente Donald Trump en septiembre de 2025, y que busca no solo detener las hostilidades inmediatas, sino también pavimentar un camino hacia la reconstrucción de Gaza y una posible autodeterminación palestina condicionada. Esta medida resalta la volatilidad del conflicto, donde acusaciones mutuas han socavado la confianza desde el primer día del cese al fuego.

Antecedentes de las Tensiones y Acusaciones de Violaciones por Ambas Partes

La orden de Benjamin Netanyahu se enmarcó en un contexto de desconfianza mutua que ha marcado el cese al fuego desde su implementación. Israel reportó que Hamás abrió fuego contra sus fuerzas en el sur de Gaza, específicamente en Rafah, lo que resultó en la muerte de un soldado israelí por disparos de francotirador, según un oficial militar que habló bajo condición de anonimato pendiente de un anuncio oficial. Las tropas israelíes respondieron inmediatamente con fuego de artillería, lo que generó un ciclo de retaliaciones que evidenció la fragilidad del acuerdo. La oficina del primer ministro calificó estas acciones de Hamás como una “clara violación” del pacto de paz en Gaza, que obliga a la entrega inmediata y completa de todos los restos de rehenes israelíes a cambio de concesiones como la liberación de prisioneros palestinos y la pausa en las operaciones militares. Netanyahu convocó una reunión urgente con los jefes del establishment de defensa israelí para discutir “los pasos de Israel en respuesta a las violaciones”, según un comunicado oficial. Por su parte, Hamás negó rotundamente cualquier agresión y acusó a Israel de restringir el acceso a maquinaria pesada y equipo necesario para las búsquedas, alegando que la vasta destrucción en Gaza —estimada en al menos el 90% de los edificios dañados o destruidos— complica enormemente las operaciones de recuperación. Fuentes de Hamás argumentaron que estas limitaciones impuestas por Israel son un intento deliberado de sabotear el proceso, y en represalia al anuncio de strikes, el grupo armado anunció que pospondría la entrega de los restos de otro rehén que habían recuperado de un túnel subterráneo en Khan Younis. Este incidente no es aislado; desde el inicio del cese al fuego, ambas partes han intercambiado denuncias de incumplimientos, incluyendo restricciones al movimiento humanitario y provocaciones en la línea amarilla, una zona bajo control israelí donde se han reportado múltiples choques.

Declaraciones de Donald Trump y el Apoyo Estadounidense al Acuerdo

En medio de la escalada, el presidente Donald Trump intervino públicamente para respaldar a Israel y reafirmar su compromiso con el cese al fuego. Mientras viajaba a bordo del Air Force One hacia Corea del Sur, Trump declaró a los reporteros que “nada va a poner en peligro” el acuerdo, minimizando el rol de Hamás en el panorama más amplio de la paz en Oriente Medio al describirlo como “una parte muy pequeña”. Sus palabras fueron tajantes: “Si no son buenos, van a ser terminados. Sus vidas serán terminadas, y ellos lo entienden”. Respecto al tiroteo en Rafah, Trump reconoció la incertidumbre sobre los detalles —”Nadie sabe qué le pasó al soldado israelí, pero dicen que fue fuego de francotirador”— pero defendió el derecho de Israel a la “retribución”, afirmando que “tienen derecho a hacerlo”. Estas declaraciones reflejan el fuerte apoyo de la administración Trump al pacto, que él mismo impulsó como un logro diplomático clave, involucrando a mediadores como Qatar y Egipto. En semanas recientes, funcionarios estadounidenses como el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado Marco Rubio han visitado Israel para reforzar el acuerdo, con Vance expresando optimismo durante una visita al nuevo Centro de Comando Civil-Militar en el sur de Israel el 17 de octubre “No es fácil, nunca dije que lo fuera, pero soy optimista de que el cese al fuego se mantendrá y podamos construir un mejor futuro para todo Oriente Medio, aunque requerirá trabajo”. El plan de Trump incluye fases detalladas para la desescalada, pero críticos argumentan que su respaldo incondicional a Israel ha permitido violaciones repetidas sin consecuencias significativas, profundizando las divisiones regionales.

El Proceso de Recuperación de Restos de Rehenes: Desafíos, Acusaciones y Esfuerzos Internacionales

El núcleo del conflicto radica en la lentitud y controversia en la devolución de los restos de rehenes, un pilar fundamental del cese al fuego que ha frustrado las fases subsiguientes del acuerdo. Actualmente, se estima que 13 cuerpos de rehenes israelíes permanecen en Gaza, y el proceso de localización ha sido plagado de obstáculos. Un videógrafo de Associated Press en Khan Younis presenció un momento tenso: varios hombres, incluyendo militantes de Hamás con el rostro cubierto, emergieron de un túnel subterráneo cargando una bolsa blanca que parecía contener un cuerpo, la cual fue transportada rápidamente a una ambulancia; sin embargo, no se confirmó de inmediato su contenido, alimentando especulaciones sobre posibles engaños. El Ejército de Defensa de Israel (IDF) intensificó sus acusaciones, afirmando que drones israelíes grabaron a operativos de Hamás removiendo restos de una estructura preparada de antemano el lunes, enterrándolos cerca y luego escenificando un “falso descubrimiento” para simular esfuerzos de búsqueda. “Estas acciones no son errores ni malentendidos; son actos deliberados de crueldad diseñados para profundizar el sufrimiento de las familias y prolongar el control de Hamás”, denunció el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos en un comunicado. Hamás, por su lado, insistió en que las dificultades son reales, atribuyéndolas a la destrucción masiva causada por los bombardeos israelíes, que han dejado escombros imposibles de excavar sin equipo adecuado; el grupo armado culpó a Israel por bloquear la entrada de maquinaria pesada, lo que ha ralentizado las operaciones. Para abordar esto, Egipto desplegó el fin de semana un equipo de expertos forenses y equipo pesado en áreas como Khan Younis y Nuseirat, y las labores continuaron el martes con la esperanza de acelerar la recuperación. El negociador israelí y activista por la paz Gershon Baskin advirtió en una entrevista con CBS News a principios de mes que es “muy probable que haya cuerpos israelíes bajo los escombros”, dada la escala de la devastación documentada por el gobierno de Gaza, que estima daños en más del 90% de las estructuras. Este estancamiento complica las etapas venideras del acuerdo, que incluyen temas espinosos como el desarme gradual de Hamás, el despliegue de una fuerza de seguridad internacional bajo supervisión de la ONU y la determinación de la gobernanza futura de Gaza, posiblemente con un rol transitorio para la Autoridad Palestina.

Incidentes Históricos con Restos de Rehenes y el Caso Emblemático de Ofir Tzarfati

La entrega problemática de restos no es un hecho nuevo en este conflicto, y ha erosionado la confianza en el proceso una y otra vez. Esta es la segunda ocasión desde el inicio del cese al fuego el 10 de octubre en que los restos devueltos por Hamás han generado controversia: en la primera semana, Israel identificó que uno de los cuerpos pertenecía a un palestino no identificado, lo que provocó indignación y demandas de cumplimiento estricto. Un incidente similar ocurrió durante un cese al fuego previo en febrero de 2025, cuando Hamás entregó los cuerpos de tres rehenes —Shiri Bibas y sus dos hijos pequeños—, pero pruebas forenses revelaron que uno era de una mujer palestina; el cuerpo correcto de Bibas fue devuelto solo un día después, tras presiones diplomáticas intensas. En el caso más reciente, los restos entregados el lunes fueron identificados como fragmentos adicionales del cuerpo de Ofir Tzarfati, un joven secuestrado durante el ataque sorpresa de Hamás al festival de música Nova el 7 de octubre de 2023, que inició la guerra actual al matar a aproximadamente 1.200 personas, en su mayoría civiles, y capturar a 251 rehenes. Tzarfati falleció en cautiverio, y sus restos principales fueron recuperados por tropas del IDF en una operación en noviembre de 2023, con fragmentos adicionales entregados a su familia en marzo de 2024 para un entierro parcial. La familia de Tzarfati emitió un comunicado desgarrador a través del Foro de Familias de Rehenes: “Esta es la tercera vez que hemos sido forzados a abrir la tumba de Ofir y reenterrar a nuestro hijo. El círculo que supuestamente se cerró en diciembre de 2023 nunca se cerró de verdad”. La portavoz del gobierno israelí, Shosh Bedrosian, acusó directamente a Hamás de orquestar el engaño, afirmando que “cavar un hoyo en la tierra ayer, colocar los restos parciales de Ofir dentro, cubrirlo con tierra y entregárselo a la Cruz Roja” fue un acto calculado. Netanyahu’s office reiteró que “nada está fuera de la mesa” en términos de consecuencias para Hamás, pero todo en coordinación con Estados Unidos y el equipo de Trump.

Intercambios Humanitarios y las Fases Pendientes del Acuerdo de Paz

En el marco del cese al fuego, los intercambios han sido un pilar clave, pero también un punto de fricción constante. Desde el 10 de octubre, Israel ha devuelto 195 cuerpos palestinos a Gaza a cambio de los 15 restos de rehenes muertos entregados por Hamás, un proceso que ha permitido cierres parciales para familias en duelo pero ha resaltado desigualdades en el trato. Los últimos 20 rehenes vivos regresaron a Israel al inicio del acuerdo, y en reciprocidad, Israel liberó a aproximadamente 2.000 prisioneros y detenidos palestinos, muchos de ellos acusados de actividades militantes pero sin juicios completos, según informes de derechos humanos. Estos gestos iniciales pavimentaron el camino para fases más complejas, que ahora enfrentan serios obstáculos debido a la reciente escalada. Las próximas etapas, detalladas en el plan de paz de Gaza, abordan el desarme progresivo de Hamás —incluyendo la destrucción de túneles y arsenales bajo supervisión internacional—, el despliegue de una fuerza de seguridad multinacional para mantener la estabilidad y la resolución de quién gobernará el territorio post-conflicto, con propuestas que van desde un control temporal de la Autoridad Palestina hasta un modelo de administración internacional. La portavoz Bedrosian subrayó que todas las decisiones se toman “en plena coordinación con Estados Unidos, con el presidente Trump y su equipo”, destacando el rol pivotal de Washington en mediar disputas. Sin embargo, el Foro de Familias de Rehenes acusa a Hamás de retener información deliberadamente sobre los 13 cuerpos restantes, prolongando el sufrimiento de las familias y socavando el acuerdo. Expertos como Baskin han enfatizado que, sin avances en la recuperación, es improbable que se avance en la reconstrucción de Gaza, que requiere miles de millones en ayuda internacional para reparar la infraestructura devastada.

Operación Militar en Cisjordania y sus Implicaciones Regionales

Paralelamente a los eventos en Gaza, el martes temprano, las autoridades israelíes llevaron a cabo una operación en el norte de Cisjordania ocupada que resultó en la muerte de tres militantes palestinos, ilustrando la expansión de las actividades militares israelíes desde el ataque del 7 de octubre de 2023. El incidente ocurrió cerca de Jenin, un pueblo conocido como bastión militante en Cisjordania, donde la policía israelí reportó que los tres hombres fueron abatidos al salir de una cueva. Según el IDF, dos murieron en el tiroteo inicial y el tercero, herido, fue eliminado poco después; posteriormente, un ataque aéreo destruyó la cueva para prevenir su uso futuro como refugio. El comunicado militar afirmó que los hombres “participaron en actividades terroristas en Jenin”, aunque no proporcionó detalles específicos sobre sus roles o evidencias. Hamás condenó enérgicamente el strike, identificando a dos de los fallecidos como miembros de sus Brigadas Qassam —la rama armada del grupo— y al tercero como un “compañero” sin más precisiones. Israel justifica estas operaciones como esenciales para desmantelar redes militantes en Cisjordania, que han intensificado sus ataques desde octubre de 2023, pero palestinos y organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch denuncian que han causado la muerte de decenas de civiles inocentes y desplazado a tens de miles de personas de sus hogares, exacerbando la crisis humanitaria en la región. Este episodio en Cisjordania subraya cómo el conflicto de Gaza se entrelaza con tensiones más amplias en los territorios palestinos, complicando los esfuerzos de paz integral.

Impacto Humanitario de los Strikes y el Costo Acumulado de la Guerra

Los “ataques poderosos” ordenados por Netanyahu tuvieron un costo humano devastador, marcando el período de 24 horas más letal en Gaza desde el inicio del cese al fuego. Según el Ministerio de Salud de Gaza, los strikes causaron al menos 104 muertes, incluyendo 46 niños y 20 mujeres, con más de 250 heridos en ataques generalizados que redujeron edificios residenciales a escombros; en un caso trágico, 18 miembros de una sola familia —niños, padres y abuelos— perecieron bajo los restos de su hogar, mientras equipos de defensa civil usaban herramientas básicas y manos desnudas para buscar sobrevivientes. El ministerio, que no distingue entre civiles y combatientes pero mantiene registros detallados considerados confiables por agencias de la ONU y expertos independientes, reporta un total de más de 68.500 palestinos muertos en la guerra de dos años, con 170.655 heridos desde octubre de 2023. Israel disputa estas cifras sin ofrecer un conteo alternativo propio, pero confirmó haber targeted más de 30 sitios, eliminando a 30 “terroristas”, incluyendo comandantes clave de Hamás como Hatem Maher Mousa Qudra, implicado en el ataque a Kibbutz Ein Hashlosha el 7 de octubre de 2023. El IDF describió los strikes como “respuesta a violaciones flagrantes” de Hamás, incluyendo el tiroteo en la línea amarilla y el engaño con los restos. Por su parte, Hamás denunció una “escalada traicionera” que obstaculiza las búsquedas humanitarias, y Qatar —mediador clave— sugirió que Hamás es responsable del ataque mortal al soldado israelí, presionando por su desarme total. Para el miércoles, el IDF anunció el restablecimiento del cese al fuego por orden política, pero reservándose el derecho a responder a futuras provocaciones; esta breve pero intensa escalada resalta la precariedad del acuerdo, con temores de que violaciones repetidas puedan llevar a un colapso total, dejando a Gaza en un limbo de destrucción y sufrimiento prolongado.