Starmer asistirá a la cumbre de Egipto sobre el plan de paz para Gaza, No. Digamos 10
Sir Keir Starmer, el primer ministro del Reino Unido, estará presente el lunes en una cumbre internacional de paz en Egipto para la firma de un plan de paz centrado en Gaza, según informó la oficina de Downing Street. La cumbre tendrá lugar en Sharm El-Sheikh, bajo la copresidencia del presidente estadounidense Donald Trump y el presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi, contando con la participación de líderes de más de 20 países. Esta reunión representa una oportunidad histórica para intentar poner fin a un conflicto que ha dejado miles de víctimas en los últimos dos años.
Alto el fuego y acuerdo inicial
El alto el fuego en Gaza entró en vigor el viernes por la mañana tras un acuerdo alcanzado entre Israel y Hamás que marca la primera fase de un plan de cesación de hostilidades y liberación de rehenes, un proceso coordinado por Trump. Esta fase inicial contempla la liberación antes del lunes a mediodía horario local (09:00 GMT) de todos los rehenes israelíes en manos de Hamás, que incluyen 20 personas vivas y los restos de hasta 28 cautivos fallecidos.
En paralelo, Israel acordó liberar cerca de 250 presos palestinos y unos 1.700 detenidos de Gaza, además de facilitar un aumento sustancial en el ingreso de ayuda humanitaria a la Franja. La implementación del acuerdo se ha avanzado con la retirada parcial de las tropas israelíes hacia posiciones pactadas dentro de Gaza.
Contenido y desafíos de las siguientes fases
Aunque la primera etapa está en marcha, el acuerdo contempla otras fases posteriores que aún deben negociarse y que presentan desafíos significativos. Entre los temas más delicados se encuentran la gobernanza futura de Gaza, el nivel de retirada definitiva de las fuerzas israelíes y el posible desarme de Hamás.
Se proyecta que el gobierno temporal de Gaza sea administrado por un comité de tecnócratas palestinos bajo supervisión internacional, y que el control y la administración de la Franja puedan eventualmente transferirse a la Autoridad Palestina, dependiendo de reformas previas. Sin embargo, Hamás ha expresado negarse a desarmarse hasta que no se establezca formalmente un Estado palestino, lo que perfila una importante barrera en el proceso.
Además, se contempla la formación de una fuerza internacional de seguridad, principalmente compuesta por tropas de países árabes y musulmanes, para garantizar la estabilidad interna en Gaza durante el proceso.
La cumbre en Egipto y apoyo internacional
La cumbre del lunes se describió como una “ceremonia de firma” que marca “un punto de inflexión histórico” tras un largo período de conflicto y violencia. Starmer expresará en Sharm El-Sheikh un reconocimiento especial al liderazgo de Donald Trump, así como agradecimiento a Egipto, Catar y Turquía por su papel diplomático clave. También hará un llamado a continuar la coordinación internacional para asegurar “un progreso rápido hacia la segunda fase” del alto el fuego.
El primer ministro británico reafirmará el compromiso permanente del Reino Unido con la paz, destacando la necesidad de asegurar el cese de hostilidades, facilitar la asistencia humanitaria urgente en Gaza y establecer bases firmes para una paz duradera.
El presidente francés Emmanuel Macron también confirmó su asistencia, desde donde expresará su respaldo total a la implementación del acuerdo, subrayando la esperanza de que este salto diplomatico conduzca a una resolución política basada en el reconocimiento mutuo y un arreglo de dos estados.
Reacciones globales y contexto actual
El anuncio del alto el fuego y el acuerdo inicial ha sido recibido con esperanza a nivel internacional. Naciones como los Emiratos Árabes Unidos, Malasia, España, Rusia, Australia, India y organismos multilaterales como la ONU y la Unión Europea han expresado su apoyo y subrayado la importancia de que la implementación sea total y rápida. Muchas voces han destacado la oportunidad única que representa este acuerdo para romper el ciclo de violencia y construir un futuro estable.
Sin embargo, persisten incertidumbres y riesgos. El texto del acuerdo es deliberadamente ambiguo en varios puntos, especialmente en cuanto a los tiempos y condiciones para el retiro total de tropas israelíes y el desarme completo de Hamás. Observadores advierten que las diferencias no resueltas podrían provocar que el alto el fuego resulte frágil o colapse, incluso en los próximos días.
Despliegue militar y asistencia
Mientras tanto, el ejército israelí ha completado una retirada parcial en Gaza, concentrando sus fuerzas en alrededor del 50% del territorio, pero continúa con presencia militar para mantener la seguridad defensiva. El Reino Unido ha anunciado que no enviará tropas para formar parte de la fuerza multinacional que supervisará el cese de hostilidades, a diferencia de Estados Unidos, que desplazará hasta 200 efectivos hacia un centro de coordinación civil-militar en Israel, junto con tropas de Egipto, Catar y Turquía.
La prioridad inmediata es controlar que el cese al fuego se respete plenamente, garantizar la liberación efectiva de los rehenes y facilitar el ingreso masivo de ayuda humanitaria que atienda la grave crisis que afecta a la población civil en Gaza, donde más de 67.000 palestinos han muerto desde que comenzó el conflicto en octubre de 2023, incluyendo miles de niños.
Antecedentes del conflicto y perspectivas
El actual conflicto empezó tras un ataque sorpresa de Hamás contra el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, que dejó más de 1.200 muertos y causó 251 secuestrados, lo que a su vez provocó una ofensiva militar israelí de gran escala. Intentos previos de alto el fuego, como el acuerdo en enero de 2025, fracasaron tras apenas dos meses.
El plan de paz que firmarán los líderes este lunes en Egipto es fruto de intensas negociaciones indirectas durante varios meses con la mediación de Estados Unidos, Egipto, Catar y Turquía. El presidente Trump, quien reiteró que viajará a la región para liderar la cumbre, ha hecho de este acuerdo un pilar fundamental en su agenda de política exterior tras su reelección.
Aunque la firma representa un avance crucial, la estabilidad duradera depende ahora de la voluntad política y la capacidad de los actores para negociar las fases complejas restantes, con el objetivo final de lograr una paz estable y el fin definitivo del sufrimiento en la región.
Información recopilada de la BBC y The Independent.
