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El doblete de Kevin De Bruyne hunde a Gales mientras Bélgica toma el control del grupo del Mundial

Las esperanzas de Gales para clasificar directamente al Mundial de 2026 recibieron un golpe duro tras caer 4-2 ante Bélgica en un emocionante partido disputado en el Cardiff City Stadium el lunes 13 de octubre de 2025. Kevin De Bruyne, el capitán y estrella del Manchester City, fue el héroe indiscutible de la noche al anotar dos penales decisivos, permitiendo a su selección remontar un tempranero desventaja y consolidar su liderazgo en el Grupo J de las eliminatorias europeas. Este triunfo no solo eleva a Bélgica en la tabla, sino que complica seriamente las aspiraciones galesas, que ahora dependen de un milagro para evitar los play-offs.​

La atmósfera en Cardiff era eléctrica desde el pitido inicial, con más de 30.000 aficionados apoyando a un equipo que soñaba con repetir hazañas pasadas como las de la Euro 2016. Sin embargo, la noche se tornó caótica con incidentes inusuales, como la irrupción de un ratón en el campo durante la segunda mitad, que obligó al suplente galés Brennan Johnson a intervenir para alejarlo, un momento que rápidamente se viralizó en redes sociales y alivió momentáneamente la tensión. A pesar de este episodio ligero, el enfoque estaba en el fútbol, donde Bélgica demostró su superioridad técnica y experiencia internacional para llevarse los tres puntos.​

Un arranque ideal para Gales, pero Bélgica responde con velocidad y precisión

El encuentro arrancó a un ritmo vertiginoso, favoreciendo al anfitrión. Gales, dirigido por Craig Bellamy, presionó alto desde el primer minuto, generando tres córners en los primeros siete minutos y capitalizando uno de ellos de manera impecable. Joe Rodon, el central del Leeds United con 25 internacionalidades, se elevó por encima de la defensa belga para rematar de cabeza un centro preciso de Sorba Thomas, marcando el 1-0 y repitiendo así su gol en la clasificatoria anterior en casa. Este tempranero tanto, el octavo en la carrera de Rodon con la selección, inyectó confianza en un equipo que necesitaba puntos urgentes tras la derrota 3-0 ante Inglaterra en Wembley.​

Pero Bélgica, conocida por su generación dorada de jugadores de élite, no se descompuso. Bajo la dirección de Domenico Tedesco, el equipo visitante reorganizó su mediocampo y aprovechó transiciones rápidas para igualar el marcador. En el minuto 22, un tiro de Charles De Ketelaere impactó en el brazo de Ethan Ampadu dentro del área; el árbitro alemán Daniel Siebert, asistido por el VAR, no dudó en señalar penal, considerando que el brazo del galés estaba extendido pese a estar cerca del cuerpo. De Bruyne, con su frialdad habitual —ha convertido 8 de sus últimos 9 penales con Bélgica, según estadísticas de Transfermarkt—, engañó al portero Karl Darlow del Hull City y estableció el 1-1.​

La remontada se completó seis minutos después en un contraataque letal que ejemplificó la velocidad belga. Jeremy Doku, el extremo del Manchester City de solo 23 años y con una media de 2.5 regates exitosos por partido en la Premier League, recuperó el balón en el mediocampo y filtró un pase milimétrico a Thomas Meunier. El lateral del Borussia Dortmund, con su experiencia en competiciones europeas, remató de primera desde el borde del área al ángulo superior, superando a Darlow y poniendo el 2-1. Este gol, el décimo de Meunier con la selección, subrayó la profundidad de opciones en el ataque belga, que generó ocho disparos en la primera mitad frente a los cinco de Gales.​

Durante el resto del primer tiempo, Gales intentó recuperar el control, pero Courtois intervino clave en un voleón de Jordan James cerca del descanso, mientras Doku falló por poco un tiro curvado que pasó rozando el travesaño. Arthur Theate y De Bruyne también probaron suerte, pero Rodon bloqueó un remate de Leandro Trossard, manteniendo el partido abierto. Bellamy, frustrado por el penal inicial, recibió una amarilla por protestas, acumulando su segunda del torneo y dejándolo fuera del próximo choque en Liechtenstein. Harry Wilson, el mediapunta del Fulham, también vio amarilla por una falta imprudente, lo que lo suspende para ese encuentro y complica las opciones ofensivas galesas.​

Penales decisivos, un ratón invasor y el drama en la segunda mitad

La segunda parte comenzó con Gales lanzando a Brennan Johnson al campo en busca de frescura, pero el joven del Tottenham —con solo 12 caps pero ya con goles clave en la Premier— tuvo que lidiar primero con el inesperado intruso: un ratón que cruzó el césped, deteniendo el juego brevemente y provocando risas entre los jugadores y aficionados. Este incidente, capturado en video por las cámaras de BBC, se convirtió en trending topic en Twitter, humanizando una noche de alta presión.​

Bélgica, sin embargo, mantuvo la compostura y amplió la ventaja en el minuto 76. Jordan James, mediocampista del Leeds, cometió una mano innecesaria en el área, más evidente que la anterior, lo que llevó a otro penal revisado por VAR. De Bruyne, una vez más, ejecutó con maestría, disparando al mismo lado pero con mayor potencia para hacer el 3-1, consolidando su impacto en el partido con dos goles y una asistencia potencial. Este doblete eleva su cuenta goleadora a 30 en 110 apariciones con Bélgica, reafirmando su estatus como uno de los mejores mediocampistas del mundo.​

Gales no se rindió y encontró un rayo de esperanza en el minuto 89. Nathan Broadhead, el suplente del Ipswich Town que ingresó fresco, controló un balón largo y soltó un disparo colocado desde fuera del área que se coló por la escuadra, poniendo el 3-2 y avivando los cánticos en las gradas. Broadhead, con raíces galesas y un ascenso meteórico en la Championship, celebró efusivamente, recordando sus goles previos en clasificatorias. Pero la alegría duró poco: apenas un minuto después, Trossard —el atlético del Arsenal con 15 goles la temporada pasada— interceptó un pase errático de la defensa galesa, dribló a dos rivales y definió con calma ante Darlow para el 4-2 definitivo. Trossard, con su versatilidad para jugar en banda o como falso nueve, selló una actuación colectiva belga que incluyó 62% de posesión y 15 tiros a puerta.​

Bellamy, en su primera campaña como seleccionador, elogió la garra de sus jugadores post-partido, pero admitió que los errores en las áreas fueron costosos. Tedesco, por su parte, destacó la resiliencia de su equipo ante un inicio complicado, enfatizando el rol de De Bruyne como líder.​

Implicaciones en el Grupo J y una rivalidad histórica repleta de emociones

Esta victoria catapulta a Bélgica al tope del Grupo J con 10 puntos de 4 partidos jugados, gracias a una diferencia de goles de +13 que los separa de sus perseguidores. Gales, con 7 puntos de 5 encuentros, cae al tercer lugar, cuatro puntos por detrás de los belgas y ahora en una feroz disputa por el segundo puesto con Macedonia del Norte, que empató 1-1 en casa ante Kazajistán el mismo día. Ese resultado, donde Macedonia falló en capitalizar su localía, deja a los balcánicos con 8 puntos y complica su ascenso, mientras Kazajistán suma 4 y Liechtenstein cierra con 0. Para Gales, los play-offs de marzo en Múnich parecen el destino más probable, aunque Bellamy insiste en que victorias en los próximos duelos contra Liechtenstein y Kazajistán pueden mantener vivas las opciones directas.​

La rivalidad entre Gales y Bélgica data de más de una década y suma 11 encuentros desde 2012, con Bélgica invicta en los últimos cinco, incluyendo un thriller 3-2 en Bruselas hace cuatro meses donde De Bruyne marcó el gol decisivo. Gales guarda recuerdos gloriosos, como la victoria 1-0 en la fase de grupos de la Euro 2016 que impulsó su camino a semifinales, o el 3-1 en los cuartos de esa edición, eliminando a los belgas con goles de Hal Robson-Kanu y Sam Vokes. En total, Bélgica ha ganado 5 veces, Gales 3 y hay 3 empates, con un promedio de 2.8 goles por partido que refleja la intensidad. Esta historia añade picante a los duelos, recordando cómo Gales emergió como “dragones” en la era post-Gareth Bale.​

El grupo, compuesto por Bélgica, Gales, Macedonia del Norte, Kazajistán y Liechtenstein, se presenta equilibrado pero con Bélgica como favorita clara por su ranking FIFA (top 5) y talento en ligas top. Los próximos partidos en noviembre —Gales vs Kazajistán y Bélgica vs Macedonia— serán cruciales, con los ganadores directos al Mundial y segundos a play-offs.​

Cambios tácticos, ausencias clave y hitos personales

Craig Bellamy optó por un 4-3-3 agresivo, con ausencias notables como Kieffer Moore (lesionado) y Brennan Johnson desde el banquillo inicial, prefiriendo a Mark Harris del Oxford United y Sorba Thomas del Huddersfield por su velocidad en las bandas. Harris, con 5 goles en la League One esta temporada, aportó dinamismo pero falló en definición, mientras Thomas asistió el primer gol con un centro medido. Ben Davies, capitán del Tottenham con 100 caps ahora —el cuarto galés en lograrlo tras Bale (111), Gunter (109) y Hennessey (103)—, jugó de lateral izquierdo para marcar su hito, mostrando solidez defensiva pese al revés.​

En Bélgica, la alineación incluyó a Maxim De Cuyper en defensa, quien casi marca en propia al inicio pero se redimió con intercepciones clave. De Ketelaere, del Atalanta, fue pivotal en el mediocampo con 85% de pases completos, asistiendo indirectamente en el segundo gol. La profundidad de banco se vio en Trossard y Broadhead (para Gales), destacando cómo ambos equipos rotaron para gestionar fatiga en un calendario apretado.​

Este resultado refuerza la ambición belga de clasificar sin sobresaltos, impulsada por veteranos como De Bruyne (34 años) y Courtois (33), quienes combinan experiencia con juventud como Doku. Para Gales, es un llamado a la reflexión: mejorar en duelos aéreos (perdieron 6 de 8) y disciplina en el área para soñar con Norteamérica en 2026. La selección roja espera reagruparse, con Bellamy motivando a un grupo talentoso pero en transición post-Bale.

La información se ha recopilado de The Independent y Nation.Cymru.