Haaland falla dos penaltis, pero Noruega tiene un triplete de victorias
En un partido lleno de emociones y giros inesperados, el delantero estrella del Manchester City, Erling Haaland, protagonizó la jornada de clasificación europea para el Mundial 2026 al fallar dos penales consecutivos contra Israel, pero aún así completando un ‘hat trick’ que impulsó a Noruega hacia una contundente victoria por 5-0 el sábado 11 de octubre en el Ullevål Stadion. Esta actuación no solo resalta la resiliencia del jugador de 25 años, sino que también consolida la posición dominante de Noruega en el Grupo I de las eliminatorias UEFA.
Los fallos desde el punto penal que pusieron a prueba a Haaland
El encuentro comenzó con una oportunidad temprana para Noruega, cuando un penal a favor se pitó en los primeros minutos del primer tiempo tras una falta clara en el área israelí. Haaland, con su habitual confianza, se paró frente al balón y optó por un disparo bajo y potente hacia la derecha, pero el portero Daniel Peretz del Maccabi Tel Aviv adivinó la dirección y lo desvió con una gran estirada. El árbitro polaco Szymon Marciniak, conocido por su estricta aplicación de las reglas, detectó que Peretz se había adelantado unos centímetros de la línea de gol antes del lanzamiento, ordenando la repetición del penal bajo el reglamento de la FIFA que exige que el guardameta permanezca en su posición hasta que el balón sea golpeado.
En su segundo intento, Haaland decidió variar su estrategia y apuntó al lado opuesto, buscando la esquina superior con un toque colocado. Sin embargo, Peretz, alertado por el cambio, se lanzó correctamente y palmó el balón al córner, dejando al noruego con una expresión de absoluta incredulidad mientras se llevaba las manos a la cabeza. Estos fallos fueron inusuales para Haaland, quien históricamente ha convertido el 85% de sus penales en competiciones oficiales, tanto a nivel de club como de selección, destacando su precisión bajo presión en momentos clave. A pesar del revés, el estadio rugió en apoyo, y el equipo noruego mantuvo la calma, demostrando la solidez colectiva que ha definido su campaña invicta.
La remontada personal y el dominio noruego en el primer tiempo
No pasó mucho tiempo para que Erling Haaland borrara los errores del olvido. Al minuto 27, tras una jugada colectiva fluida, Alexander Sørloth, el delantero del Atlético de Madrid y compañero de ataque, filtró un pase preciso entre la defensa israelí, permitiendo que Haaland se desmarcara y definiera con un disparo raso y cruzado al palo lejano, imparable para Peretz. Este gol no solo equilibró el marcador en 1-0, sino que elevó la moral del equipo y del público, marcando el décimo tanto de Haaland en la actual fase clasificatoria para el Mundial.
Noruega, dirigida por el entrenador Ståle Solbakken, ha construido su éxito en una combinación de velocidad en ataque y presión alta en defensa, y este partido no fue la excepción. Los otros goles del primer tiempo llegaron gracias a contribuciones de jugadores como Martin Ødegaard, capitán del Arsenal, quien asistió en una contra rápida para el 2-0, y Antonio Nusa, el joven extremo del RB Leipzig, que anotó el tercero con un remate de cabeza tras un centro milimétrico. Israel, por su parte, luchó con un planteamiento defensivo pero no pudo contener la intensidad nórdica, cometiendo errores que Noruega explotó sin piedad.
El ‘hat trick’ completado y récords que se rompen en la segunda mitad
Tras el descanso, Haaland regresó con hambre de más. Al minuto 63, aprovechó un rebote en el área chica tras un tiro de esquina para empujar el balón a la red con el pecho, firmando su segundo gol de la noche y el cuarto de Noruega. Solo nueve minutos después, al 72, completó su ‘hat trick’ con un cabezazo poderoso desde un centro de Sørloth, sellando el 5-0 final al encontrar el balón suelto en un córner mal despejado por la defensa israelí. Estos tres tantos elevaron su cuenta en la clasificación a 12 goles, superando por amplio margen a cualquier otro jugador en las eliminatorias UEFA y posicionándolo como el máximo artillero indiscutible del proceso.
Con este desempeño, Haaland alcanzó los 51 goles en solo 46 partidos internacionales con Noruega, extendiendo su récord como el máximo goleador histórico del país desde que superó a Jørgen Juve en octubre de 2024 con 34 tantos. Llegó a la marca de 50 goles más rápido que cualquier otro jugador en la historia del fútbol masculino: Harry Kane necesitó 71 encuentros con Inglaterra, Neymar 74 con Brasil, Kylian Mbappé 90 con Francia, el legendario Lionel Messi 107 con Argentina y Cristiano Ronaldo 114 con Portugal. Incluso supera a íconos como Pelé, quien tardó 56 partidos en llegar a 50 con Brasil, subrayando el ritmo extraordinario de un jugador que debutó con la absoluta en 2019 y ya ha transformado la selección noruega en contendiente seria.
El impacto en el Manchester City y la temporada estelar de Haaland
A nivel de clubes, Haaland continúa su racha imparable con el Manchester City en la temporada 2025-26. Hasta la fecha, ha marcado 12 goles en 9 partidos oficiales, contribuyendo a un inicio perfecto del equipo dirigido por Pep Guardiola en la Premier League y la Champions League. En su cuarta campaña con los Citizens, sumó un doblete en la victoria 4-0 sobre Wolverhampton el 16 de agosto, un gol contra Brighton el 31 de agosto —alcanzando 88 tantos en sus primeros 100 partidos de Premier League, superando el récord de Alan Shearer— y un doblete en el derbi de Manchester contra el United el 14 de septiembre. Cuatro días después, abrió el marcador en la goleada 2-0 ante Napoli en la Champions, convirtiéndose en el jugador más rápido en llegar a 50 goles en la competición con solo 49 apariciones. En total, sus 136 goles en 155 juegos con el City lo consolidan como uno de los delanteros más prolíficos de la historia reciente, con un promedio superior a un gol por partido desde su llegada en 2022.
Esta forma física y mental de Haaland, que incluye rutinas de meditación y recuperación avanzada, ha sido clave para su longevidad en un calendario exigente que combina club y selección. Analistas destacan cómo su combinación de fuerza, velocidad y instinto goleador lo ha elevado por encima de comparaciones con leyendas, especialmente en un año donde ya suma 21 goles entre club y país antes de octubre.
Noruega al frente del Grupo I: Camino allanado al Mundial
Esta victoria mantiene a Noruega con un récord perfecto en el Grupo I: seis triunfos en seis partidos, 29 goles a favor y solo 3 en contra, acumulando 18 puntos y una ventaja de seis sobre Italia, que tiene 12 unidades tras cuatro victorias y una derrota. El equipo escandinavo, que incluye talentos como Ødegaard y Nusa junto a Haaland, ha goleado en cada salida, incluyendo un 11-1 histórico ante Moldova en septiembre donde el propio Haaland firmó cinco tantos. Aunque Italia aún podría recortar distancias en los duelos restantes —incluyendo un enfrentamiento clave en noviembre—, Noruega tiene el boleto directo al Mundial 2026 prácticamente asegurado, un logro que rompería 28 años de ausencia desde su última participación en Francia 1998, donde avanzaron a octavos de final.
El formato de las eliminatorias UEFA para 2026, con grupos de cinco equipos y play-offs para los segundos, favorece a selecciones como Noruega que han priorizado la eficiencia en casa, jugando la mayoría de sus partidos en el Ullevål Stadion de Oslo. Israel, por su parte, queda en tercer lugar con 9 puntos y un saldo negativo en la tabla, complicando sus aspiraciones a un repechaje vía Nations League.
Protestas pro-palestinas y medidas de seguridad en Oslo
Fuera del terreno de juego, el partido estuvo marcado por el contexto geopolítico. Antes del pitido inicial, un grupo pacífico de manifestantes pro-palestinos se congregó cerca del estadio, organizados por colectivos locales en solidaridad con Gaza. Algunos portaban pancartas con mensajes como “Cerrar la embajada” o “Game Over Israel”, mientras otros agitaban tarjetas rojas simbólicas y coreaban consignas contra las acciones de Israel en el conflicto. La policía noruega, en coordinación con las autoridades del estadio, formó una línea de contención a una distancia prudente para evitar confrontaciones, permitiendo que la protesta transcurriera sin incidentes mayores.
Como medida de precaución, se redujo el aforo del Ullevål Stadion —con capacidad habitual de 28.000 espectadores— en unas 3.000 localidades, específicamente en áreas adyacentes a la zona reservada para aficionados israelíes y en la primera fila del graderío para mejorar la visibilidad y el control de seguridad. A pesar de esto, el venue se llenó casi por completo con entre 22.000 y 23.000 asistentes, creando un ambiente vibrante y mayoritariamente festivo dentro del recinto. Un pequeño grupo de unas pocas docenas de manifestantes permaneció afuera durante el partido, pero no interfirió con el desarrollo del encuentro, que se jugó bajo estrictas normas de la UEFA para eventos sensibles.
