España aumenta la ayuda humanitaria a Gaza e impone un embargo de armas a Israel
El primer ministro de España, Pedro Sánchez, ha elevado el tono de sus críticas contra la ofensiva militar de Israel en Gaza contra Hamás, describiendo la situación como un acto de exterminio contra un pueblo indefenso. En un anuncio reciente, detalló una serie de medidas diseñadas para presionar al gobierno israelí y mitigar la grave crisis humanitaria en la Franja de Gaza, un territorio que ha sufrido devastación masiva desde el inicio del conflicto en octubre de 2023.
Sánchez enfatizó que las acciones de Israel no pueden justificarse como autodefensa, sino que representan una violación flagrante de las leyes humanitarias internacionales. “Esto no es autodefensa, ni siquiera un ataque: es el exterminio de un pueblo indefenso. Es una violación de todas las leyes humanitarias, y a pesar de eso, la comunidad internacional no ha logrado detener esta tragedia”, declaró. Estas palabras reflejan la postura cada vez más firme de España en el escenario internacional, posicionándose como uno de los países europeos más críticos con Israel, en línea con su historial de apoyo a causas humanitarias y al derecho internacional.
Antecedentes del Conflicto en Gaza
Para entender el contexto, es esencial repasar los orígenes del conflicto actual. La guerra estalló el 7 de octubre de 2023, cuando militantes de Hamás y otros grupos armados lanzaron un ataque sorpresa en el sur de Israel, resultando en la muerte de aproximadamente 1.200 personas, en su mayoría civiles, y la captura de más de 250 rehenes, según datos verificados por el gobierno israelí y organizaciones como Human Rights Watch. Israel respondió con una operación militar a gran escala en Gaza, que ha incluido bombardeos aéreos, incursiones terrestres y un bloqueo estricto, lo que ha llevado a más de 41.000 muertes palestinas, incluyendo miles de niños y mujeres, de acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, controlado por Hamás.
La crisis humanitaria en Gaza es profunda más del 80% de sus 2,3 millones de habitantes han sido desplazados, y la destrucción ha afectado hospitales, escuelas y sistemas de agua potable. Informes de la ONU indican que el hambre y las enfermedades se han propagado debido al bloqueo, con casos de desnutrición aguda entre niños. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han documentado cómo los ataques han sobrecargado el sistema de salud, dejando a miles sin atención médica adecuada. España, con su experiencia en mediación internacional y ayuda humanitaria, ha respondido a esta situación ampliando su involucramiento, basándose en principios de la Unión Europea y resoluciones de la ONU como la 2720, que llama a un alto el fuego y acceso humanitario.
Detalles de las Medidas Anunciadas por España
El gobierno español ha delineado un paquete integral de acciones para presionar a Israel. En primer lugar, formalizará un embargo de armas que, según el ejecutivo, ha estado en efecto de facto desde octubre de 2023. Esto significa que España no exportará más armamento ni municiones a Israel, una medida que se alinea con decisiones similares en países como Bélgica y Canadá, motivadas por preocupaciones sobre el uso de armas en violaciones humanitarias.
Adicionalmente, se prohibirá el paso por puertos españoles a cualquier barco que transporte combustible destinado a las fuerzas armadas israelíes. Esta restricción busca limitar el apoyo logístico a las operaciones militares israelíes, reconociendo el rol estratégico de España en rutas marítimas mediterráneas. Sánchez también anunció un aumento significativo en la ayuda humanitaria: para 2026, España destinará 150 millones de euros a Gaza, un incremento notable desde los 50 millones aportados en 2024. Estos fondos se canalizarán principalmente a través de UNRWA, la agencia de la ONU para refugiados palestinos, que ha enfrentado recortes de financiamiento por parte de otros países tras acusaciones no probadas de vínculos con Hamás.
Otras medidas incluyen un embargo específico sobre productos provenientes de asentamientos israelíes en territorios palestinos ocupados, considerados ilegales bajo el derecho internacional según la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Además, se negará la entrada a España a individuos implicados directamente en lo que Sánchez califica como “genocidio” en Gaza, una política que podría aplicarse a funcionarios o militares israelíes basados en evidencias de crímenes de guerra documentados por Amnistía Internacional.
Todas estas propuestas requieren aprobación parlamentaria, lo que podría generar debates internos en España, dada la coalición de gobierno entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Sumar. Sánchez reconoció las limitaciones: “Sabemos que todas estas medidas no serán suficientes para detener la invasión o los crímenes de guerra, pero esperamos que sirvan para añadir presión sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu y su gobierno, aliviando parte del sufrimiento de la población palestina”.
Reacciones desde Israel y Tensiones Bilaterales
La respuesta israelí no se hizo esperar. El ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, acusó a Sánchez de utilizar estas medidas para desviar la atención de escándalos de corrupción en el PSOE, incluyendo investigaciones sobre presuntos sobornos en contratos públicos. Sa’ar tildó las acciones españolas de “antisemitas”, un término que ha sido usado frecuentemente por Israel para criticar políticas contrarias a sus intereses.
En una publicación en la red social X, Sa’ar anunció la prohibición de entrada a Israel para dos ministras españolas: Yolanda Díaz, de Trabajo, y Sira Rego, de Juventud, ambas de Sumar. Las acusa de haber calificado a Israel como un “estado genocida” y de promover boicots y sanciones. Esta medida es parte de una estrategia más amplia de Israel para restringir el acceso a críticos, similar a lo ocurrido con otros políticos europeos.
Sa’ar minimizó el impacto práctico de las sanciones españolas, afirmando: “Si quieren detener las conexiones de defensa con Israel, ¿quién creen que perderá? No necesitamos a España para proteger la tierra de Israel”. Según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), las exportaciones de armas españolas a Israel en 2022 ascendieron a solo 1,1 millones de euros, una cifra insignificante en comparación con proveedores mayores como Estados Unidos, que aporta miles de millones anualmente.
Las tensiones bilaterales no son nuevas. En mayo de 2024, España, junto con Noruega e Irlanda, reconoció oficialmente al Estado palestino, un paso simbólico que enfureció a Israel. España fue el primer país europeo en unirse a la demanda de Sudáfrica ante la CIJ, acusando a Israel de genocidio, una caso en curso donde la corte ha ordenado medidas provisionales para prevenir actos genocidas y garantizar ayuda humanitaria.
Impacto Humanitario y Posición Internacional de España
El compromiso de España con Gaza se enmarca en su tradición de diplomacia humanitaria. Históricamente, España ha mediado en conflictos del Medio Oriente, como en los Acuerdos de Madrid de 1991. El aumento de ayuda a 150 millones de euros en 2026 se suma a esfuerzos globales, donde la Unión Europea ha comprometido más de 1.000 millones de euros en total para Palestina desde 2023.
En Gaza, la ayuda es crítica: la ONU reporta que 576.000 personas enfrentan hambre catastrófica, y UNRWA ha distribuido alimentos a más de un millón de personas mensualmente. Fuentes como el Banco Mundial estiman que la reconstrucción de Gaza podría costar hasta 50.000 millones de dólares, destacando la necesidad de apoyo sostenido.
España aboga por una solución de dos Estados, con un alto el fuego inmediato y la liberación de rehenes. En foros como la Asamblea General de la ONU, Sánchez ha instado a la comunidad internacional a actuar, criticando la inacción que permite violaciones continuas.
